KTM, conocida por su ADN competitivo, ha irrumpido en el mundo de las transmisiones automatizadas con el desarrollo de su sistema AMT (Automated Manual Transmission, o Transmisión Manual Automatizada). Tras el e-Cluth de Honda, el sistema ASA de BMW y el Y-AMT de Honda, le ha llegado el turno a los austriacos.
Esta tecnología busca ofrecer lo mejor de ambos mundos: la deportividad y control del cambio manual, junto con la simplicidad y comodidad de una transmisión automática. KTM ha demostrado la efectividad de este sistema durante el exigente Iron Road Prologue del Red Bull Erzbergrodeo, con el piloto Johnny Aubert mostrando su capacidad en un prototipo de la AMT.
Cómo funciona la transmisión AMT de KTM
El sistema AMT de KTM permite al conductor elegir entre dos modos de cambio: el Modo M (Manual) y el Modo A (Automático). En el Modo M, el piloto puede disfrutar de la experiencia tradicional de cambio manual, pero sin la necesidad de usar el embrague. Esto se traduce en una experiencia de conducción deportiva, ideal para quienes buscan mantener el control completo de su motocicleta en condiciones exigentes.
Por otro lado, el Modo A ofrece una transmisión completamente automatizada, donde la moto se encarga de cambiar las marchas sin intervención del piloto, lo que facilita la conducción en entornos urbanos y situaciones de tráfico denso.
Este sistema permite que, una vez engranada la primera marcha, la moto avance aumentando el régimen del motor, mientras que el embrague centrífugo se acopla automáticamente, evitando así que el motor se cale, una gran ventaja para los pilotos en situaciones complicadas como pendientes pronunciadas o maniobras a baja velocidad.
Características destacadas del AMT
La AMT de KTM no solo es una tecnología avanzada, sino que también introduce cambios en la forma en que se gestionan las marchas. A diferencia del esquema tradicional de cambios en las motocicletas, la AMT sigue una secuencia de marchas P – N – 1 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6, donde la «P» representa la posición de aparcamiento.
Esta posición de aparcamiento está diseñada para evitar movimientos involuntarios de la moto, gracias a un sistema de bloqueo en la caja de cambios. Tanto la posición de APARCAMIENTO como la de PUNTO MUERTO solo pueden seleccionarse mediante el interruptor en el manillar, asegurando que la primera marcha solo se pueda engranar con los frenos activados, mejorando así la seguridad en cada maniobra.
Tecnología de cambio electrónico y velocidad de respuesta
El sistema AMT de KTM es controlado electrónicamente por la ECU (Unidad de Control del Motor) y la Unidad de Control de la Transmisión. Los cambios de marcha se realizan a través de un servomotor electromecánico que acciona el tambor del selector, permitiendo cambios de marcha rápidos y precisos.
De hecho, el tiempo de cambio entre marchas es de apenas 50 milisegundos, un rendimiento comparable al de un cambio tradicional equipado con un QUICKSHIFTER+. Esto asegura una experiencia de conducción fluida y eficiente, tanto en entornos urbanos como en terrenos más complicados.
Modo Manual: El control deportivo al máximo
A pesar de los beneficios evidentes de una transmisión automatizada, la verdadera magia del sistema AMT radica en su Modo Manual (M). En este modo, los pilotos pueden cambiar de marcha a voluntad utilizando una palanca de cambios tradicional o la leva de cambio en el manillar. Este diseño permite a los motoristas mantener una experiencia de pilotaje puramente deportiva y fiel al estilo «Ready to Race» de KTM, sin comprometer la velocidad ni la agilidad de la moto.
Este es un aspecto clave, ya que el sistema AMT se ha diseñado para mantener las dimensiones y el peso tradicionales, permitiendo a los pilotos disfrutar de las sensaciones y rendimiento característicos de KTM.
Personalización y configuraciones para cada estilo de conducción
El sistema AMT también ofrece una amplia gama de configuraciones para adaptarse a las preferencias individuales de cada piloto. Los modos de cambio de la transmisión trabajan en conjunto con los modos de conducción de la moto, lo que permite personalizar la experiencia de pilotaje en función de las condiciones del terreno o del estilo de conducción deseado.
Ya sea que prefieras una conducción relajada en ciudad o busques exprimir el máximo rendimiento en circuitos o rutas de montaña, la AMT de KTM tiene una configuración que se adapta a las necesidades.