La base de esta preparación es una KTM RC 250, un modelo no importado a España pero prácticamente idéntico a nuestra KTM RC 125, excepto por la mayor cilindrada del motor claro. El monocilíndrico de serie declara 31 CV a 9.000 rpm y 24 Nm a 7.500 rpm. La parte ciclo queda confiada a una horquilla invertida WP de 43 mm con monamortiguador trasero de la misma marca y chasis-subchasis multitubular de acero.
A partir de ahí, el trabajo se ha centrado en eliminar la carrocería, implementando un depósito de gasolina de acero con formas redondeadas, un conjunto asiento-colín específico y un faro delantero redondo con iluminación LED, como el resto de la moto.

Las pletinas laterales también son de manufactura propia, realizadas en aluminio y con las estriberas más altas y retrasadas. Guardabarros trasero corto, portamatrícula minimizado, silenciador de fibra de carbono Scorpion elevado y colector sin catalizador son otros detalles a tener en cuenta. Manetas, depósitos de líquidos, puños, contrapesos, cuentavueltas y display se han cuidado mucho, sin olvidar el excelente trabajo de pintura bitono naranja-gris con fileteados en blanco-negro. Calza neumáticos Bridgestone y pesa 140 kg.




