No es la primera vez que vemos actitudes de este estilo. Pero sí es la primera vez que trascienden en nuestro país una costumbre que se está extendiendo con la connivencia de cuerpos de seguridad y políticos (cada uno por unos motivos). La realidad vuelve a superar la ficción y, en ocasiones, da la impresión que MadMax está más cerca de lo que podríamos imaginar.
Las imágenes difundidas en redes sociales no dejan lugar a dudas: grupos de motos, muchas de ellas de cross y, por tanto, sin luces, permisos o seguros, circulando por las calles y carreteras de Mislata (Valencia) haciendo caballitos y “retando a la policía” en una copia cutre, pero igual de demencial, que lo que llevamos años viendo en Estados Unidos y más recientemente en Francia.
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Una falta al respeto y al civismo que se palpa en cada estamento de nuestra sociedad actual, pero que se eleva al máximo cuando se lleva a la circulación vial, donde cada acción puede tener una consecuencia grave. Y no solo para el que la protagoniza, sino de cara al resto de los usuarios.
Quizás la parte más indignante de esta moda, que va creciendo, es que en diferentes planos de este vídeo se ve claramente a la policía, que en ese momento no tiene opción ni posibilidades de hacer nada.
Sin medios es imposible parar esta tendencia
Y es que parar a un grupo de este tipo de seres no es sencillo sin los medios adecuados y, desde luego, una furgoneta no es uno de ellos. Mientras esto sucede y los cuerpos de seguridad ni pueden ni, en algunos casos, quieren meterse en las complicaciones que derivaría la acción que debería llevarse a cabo para acabar con estas actuaciones.
Lamentablemente, ni los medios materiales ni los medios legales están del lado de los cuerpos de seguridad. Mientras quien debería realmente centrar sus esfuerzos en velar por la seguridad de los usuarios de las vías, la DGT, está pendiente más de la implantación de la V16 que de solucionar los problemas reales que azotan día sí y día también a los usuarios. En este caso concreto la solución pasa, sin lugar a dudas, por dotar de todos los medios posibles a los cuerpos de seguridad para que situaciones como estas no queden impunes.
Otro punto triste de esta situación es ver el apoyo de algunos descerebrados a este tipo de delincuentes. Y es que para este tipo de gente todo son risas hasta que hay un accidente y la víctima son ellos o alguien de su entorno…



