Aunque el número de españoles que usa el transporte público ha aumentado, la autonomía que brinda el vehículo privado se impone a la hora de viajar. Después del coche, la moto es el segundo medio de locomoción más utilizado por quienes prefieren conducir a ser llevados como pasajeros.
Según RTVE, el año pasado, la DGT registró 4,7 millones de desplazamientos a principios de verano, y este 2026, en la primera operación de salida, se espera que suceda lo propio. Casi toda España está deseosa de hacer las maletas y desconectar de la rutina. Tal y como comenta el Observatorio Cetelem, el 75 % de los ciudadanos piensa viajar y gastar, además, una media de 1.481 euros. Ahora bien, con la emoción de viajar también está el riesgo.
En 2025, en plena temporada alta (del 1 de julio al 31 de agosto), se produjeron 207 accidentes mortales en carretera, con 228 fallecidos y 949 personas heridas. Aunque las motos tienen sus ventajas con respecto al coche: son más económicas, fáciles de aparcar y consumen menos combustible, el conductor debe protegerse aún más. Como sostiene Revisa Tráfico y Seguridad Vial, respaldada por el Ministerio de Interior, «el casco previene el 44 % de las lesiones en la cabeza». Escoger el adecuado no es, pues, ninguna tontería. De hecho, la OMS indica que, cuando se produce un accidente grave, el 20 % de los cascos salen disparados por no estar bien abrochados o por no haber elegido bien la talla.
Ni que decir tiene que todavía debemos ser más exigentes cuando los viajes en moto son de largo recorrido. Aparte de las recomendaciones que damos a continuación, es fundamental fijarse en que el modelo escogido lleve, como los cascos BMW Motorrad, la etiqueta ECE, que certifica que el casco cumple las medidas de seguridad que se exigen en Europa. Es una certificación aún más estricta que la etiqueta DOT que emite Estados Unidos.
Cascos cómodos para un verano seguro en moto

Como comentábamos antes, es importante elegir un casco con etiqueta ECE. Los cascos que obtienen esta certificación han superado pruebas en las que se mide la energía que el casco absorbe en caso de impacto, cómo se comporta el casco cuando recibe golpes desde diferentes ángulos, el rango de visibilidad que permite (deben garantizar un ángulo de visión de 105º a izquierda y derecha), etc.
También, para evitar accidentes en sus desplazamientos, los motoristas deberían escoger cascos que cumplan las pautas de la Organización Mundial de la Salud, según la cual el casco debe hacer lo siguiente:
- Cubrir la frente por encima de las cejas. Aquí podemos añadir que la distancia más recomendada para situar el casco es a unos 2 cm de las cejas como máximo.
- Proteger el cráneo por completo. En ningún momento el casco debe bailar; es importante que no se mueva, para evitar que caiga, por ejemplo, sobre los ojos.
Asimismo, la OMS aconseja que, bajo ningún concepto, el motorista utilice cascos que hayan sufrido importantes impactos con anterioridad.
Como ya hemos hablado sobre la importancia de la homologación en cascos, pasamos a comentar los otros aspectos en los que conviene reparar.
Ventilación
Si hacemos caso a la AEMET, el verano más cálido —al menos, desde los años noventa— ha sido el de 2025. Ya veremos si este año no volvemos a batir el récord. Mientras tanto, las temperaturas prometen ser altas, como cabe esperar por estas fechas. Por eso, es crucial que el casco tenga una buena ventilación, para comodidad y seguridad del conductor.
Generalmente, los cascos modulares son los que mejor ventilación ofrecen. A diferencia de los cascos integrales, estos cuentan con una parte delantera abatible, que se abre y se cierra fácilmente.A priori, los cascos integrales ofrecen más protección, pero también son más herméticos y cálidos, dos características que no resultan muy ventajosas en un viaje por carretera bajo el ardiente sol del verano.
Podríamos decir que los cascos modulares son un punto medio entre los integrales y los cascos jet, que no tienen protección en el mentón y que, por esa razón, se recomienda su uso sólo para circular por el pueblo o la ciudad.Dicho esto, para viajar distancias largas en verano con la moto, los mejores son los modulares a nivel de ventilación, que protegen más que los jet y dan menos calor que los integrales.
Peso
El peso del casco viene determinado, principalmente, por el material con el que se ha fabricado. Actualmente, hay cascos de fibra de vidrio, de fibra de carbono, de plástico (policarbonato)… La DGT recomienda los de fibra de vidrio por ser más resistentes que el resto. Sin embargo, pesan algo más que las otras opciones, lo que puede comprometer en parte la comodidad del conductor en viajes largos.Por ello, recomendamos los cascos de fibra de carbono, que presentan una excelente resistencia al impacto, pero sin sobrecargar las cervicales.
Además, estos casos duran más que los de policarbonato, que hay que renovar cada dos años porque, de lo contrario, el material pierde sus propiedades y el casco deja de ser seguro.En cuanto a la talla, para calcularla basta con coger una cinta métrica y rodear con ella nuestra cabeza, por encima de las cejas y las orejas. El resultado final, la medida que obtengamos en centímetros, es el número de talla de casco que necesitaremos. La DGT aconseja que, en caso de dudar entre dos tallas, el motorista escoja la que queda más ajustada, pues es posible que el paso del tiempo, el desgaste del uso y el propio sudor (que en verano no falta) hagan que el interior del casco ceda.
Visibilidad
El casco ideal para verano debe haber sido homologado con una etiqueta ECE, debe permitir la ventilación sin quitarse el casco por completo cada vez que uno necesite algo de aire fresco (cascos modulares), debe ser ligero pero resistente al impacto al mismo tiempo (cascos de fibra de carbono) y debe permitir una rápida identificación del motorista en la carretera.
ara esto último, lo aconsejable es escoger un casco de colores llamativos y no adherirle ninguna pegatina que, aunque decorativa, podría dañar el material del que está hecho y bloquear en algún punto su alta luminiscencia. Asimismo, como sucede con las motos y los vehículos en general, los cascos de colores oscuros tienden a sobrecalentarse más que los cascos de colores claros. Además, no resultan tan llamativos y, en consecuencia, pueden hacer que el motorista pase bastante desapercibido en la carretera, tanto de día como de noche.
Conclusión
Los mejores cascos para viajar en moto este verano son los cascos modulares de fibra de carbono y colores claros y vistosos en la talla adecuada. Algunos ejemplos que podemos citar que reúnen todas estas características son el casco System 8 Carbon Lynx, que cuenta con un acolchado interior certificado con OEKO-TEX 100 (indica que está libre de sustancias nocivas que puedan comprometer la salud del motorista); el casco BMW System 7 Evo, en color naranja neón, y el casco modular System 7 EVO, también disponible en la tienda online de cascos y ropa para moto BMW Motorrad.