Tras el fin de semana nos llegaba la noticia del abandono de Héctor Barberá de su equipo de Supersport, con rumores acerca de su posible mala conducta . Barberá ha tenido un pasado turbio y no fueron pocos quienes vieron en la maniobra del fin de semana algún nuevo episodio de su negra historia fuera de los circuitos. Sin embargo después se ha sabido que el equipo en el que estaba (del húngaro Imre Toth) pasa serias dificultades económicas que nos solo comprometían su competitividad, sino que al deber dinero a sus integrantes la moto desaparecida podría ser cosa de cualquiera (Toth acusó antes las cámaras de televisión al propio Héctor).

Mientras tanto el equipo del argentino Mercado, lesionado en MotorLand (muñeca izquierda), necesitaba un reemplazo urgente. El equipo (el valenciano Orelac) no perdió el tiempo y se puso en contacto con Barberá, pues este mismo fin de semana el Mundial visita Assen y era una oportunidad en un circuito bien conocido por el piloto español. Hoy mismo se ha sabido que existe acuerdo por el que Barberá será piloto de la Kawasaki de los hermanos Calero mientras Mercado se recupera.

Lógicamente Barberá está contento con este desenlace: “Siempre es triste coger la moto de alguien porque está lesionado, y espero que Tati se recupere lo antes posible. Por mi parte lo daré todo por el Orelac Racing, una gran escudería. Además es una gran oportunidad porque después de nueve años en MotoGP, y las carreras que hice en Moto2 o de Supersport, creo que Superbike es más mi sitio. Debo dar las gracias a José y Nacho Calero por su confianza y quiero darles un buen resultado”.






