Prueba MITT NK 125 Brembo Edition: Introducción, posicionamiento y rivales
El mercado de motos 125 sigue viviendo una auténtica explosión en lo que a modelos se refiere, con iteraciones en prácticamente todos los segmentos. Precisamente, por esta fuerte eclosión de modelos, las marcas tienen que llamar la atención de potenciales compradores con productos cada vez más completos, pero sin descuidar la importante cuestión del precio. MITT es una de esas marcas que ha entendido bien cómo va el juego, presentando modelos con un diseño atractivo, tecnología y un precio que no deja indiferente a nadie.
Y el ejemplo perfecto lo tenemos en la MITT NK 125 Brembo Edition que, sobre el modelo estándar, agrega un plus de seguridad en diferentes frentes al contar con una marca ampliamente conocida en el mundo del motor. De cara al cliente final, se trata de un argumento de peso en la decisión de compra, pues ven equipamiento reconocible de probada eficacia. A esto, se suma un diseño agresivo, unas prestaciones en el límite de lo legal y una vertiente tecnológica a la altura de modelos de segmentos superiores, para dar forma a una naked 125 que quiere ser algo más que un simple instrumento de transporte.
Por todo lo anterior, la MITT NK 125 Brembo Edition entra de lleno en la lucha por ser unas de las naked 125 con mejor relación calidad/precio del mercado, enfrentándose a rivales como la Morbidelli F125 (2.601 €), la Honda CB125F (2.980 €), la SWM Hoku 125 (3.287 €), la Keeway RKF 125 (2.890 €), la VOGE 125R (3.088 €), la Benelli BN 125 (2.590 €), la Bajaj Pulsar NS 125 (2.499 €) o la Kove NK 125R (3.699 €).
Prueba MITT NK 125 Brembo Edition: Características técnicas y equipamiento
Empezando por el diseño, la MITT NK 125 Brembo Edition se beneficia de las características ya vistas en su hermana gemela, como son unos carenados muy afilados, ángulos muy marcados o una cola de escape que va en línea con el colín y que tiene un diseño verdaderamente deportivo. Incluso llega a recordar a algunos escapes que se emplean en competición. En el frontal, el faro LED cuenta con una firma luminosa muy original.
Mecánicamente, la MITT NK 125 Brembo Eidtion se mueve gracias a un bloque monocilíndrico de 125cc, refrigerado por agua, que desarrolla una potencia de 15 CV a 9.500 rpm y un par máximo de 11,5 Nm a 8.500 rpm. Como ves, está en el límite de la normativa para que pueda ser llevado por usuarios del carnet A1, o bien, el permiso B con tres años de experiencia. Además, que esté refrigerado por líquido permite un comportamiento más homogéneo y, por supuesto, unas mejores temperaturas internas cuando el calor aprieta, permitiendo que el motor no pierda prestaciones.
¿Y qué hay de la parte ciclo? Como su hermana, la MITT NK 125 Brembo Edition elige un chasis de tubos de acero al que se le ha asociado una horquilla invertida con barras de 37 mm y un monoamortiguador. En cuanto posibilidades de ajuste, sólo incluye regulación de precarga en el tren trasero. En el apartado de frenos es donde este modelo brilla más, pues incluye una pinza monobloque Brembo de cuatro pistones, la cual muerde un único disco de 299 mm. Detrás tenemos una pinza monopistón junto a un disco de 240 mm. Además, cuenta con ABS de doble canal. Por su parte, las llantas de 17» están calzadas con neumáticos MRF en medidas 110 y 140 mm, respectivamente.
En la vertiente electrónica, la MITT NK 125 Brembo Edition sorprende no sólo por su enorme pantalla TFT de 7», sino también por la adición de un sistema de control de tracción. Puede parecer baladí, pero todo lo que sea sumar en términos de seguridad siempre es bien recibido. Especialmente, en circunstancias de poco agarre, ya sea por lluvia o bajas temperaturas. Además, también integra un sistema antirrobo.
Prueba MITT NK 125 Brembo Edition: Cómo va
La MITT NK 125 Brembo Edition destaca por apostar por cierta deportividad. Y eso lo podemos ver en la postura de conducción. Sigue siendo cómoda para todo tipo de circunstancias, pero sus estriberas, algo retrasadas, favorecen una postura más dinámica. La posición de las piñas es buena y la enorme pantalla se acompaña con diferentes opciones de brillo. Incluso con el sol incidiendo directamente, su lectura es perfecta, con información tan relevante como el voltaje de la batería.
Desde los primeros metros se aprecia una buena suavidad de marcha, la cual queda ligeramente empañada por un accionamiento del embrague que queda ‘muy arriba’. Sobre gustos está todo escrito, aunque a mí, personalmente, me gusta que salga desde abajo para ofrecer un control más preciso. A pesar de esas estriberas algo más retrasadas, la postura es muy cómoda, con la espalda erguida y los brazos ligeramente flexionados. Perfecta para el día a día o devorar kilómetros en carreteras secundarias.
El asiento está colocado a 790 mm del suelo. Una distancia que, con mi 1,68 m de estatura, me permite llegar con los dos pies (de puntillas), o bien, con un único pie totalmente apoyado si desplazado el trasero hacia uno de los dos lados. Sus 154 kg (a los que hay que sumar los 12 litros de gasolina que caben en su depósito) no convierten a la MITT NK 125 Brembo Edition en la naked 125 más ligera, aunque es un peso que ni en parado ni en marcha se manifiesta.
El comportamiento del motor es algo perezoso hasta que encuentra su zona útil. Recuerda que el par máximo empieza a empujar a partir de las 8.500 rpm y muere justo antes de las 10.000 rpm, que es donde corta encendido. Este es el patio de recreo de este modelo si quieres ir algo más ligero, con una usabilidad que recuerda a las antiguas 2T. En esta franja, el motor destaca por un empuje correcto para realizar adelantamientos con seguridad. Que sea perezoso antes de llegar a la zona alta del cuentavueltas tiene una doble lectura: suavidad en ciudad. Esto va a permitir una conducción más sosegada.
El funcionamiento del cambio es bueno. Bastante suave si se acompaña con golpes de gas en la reducciones. Aunque sí es cierto que me ha parecido algo corto de desarrollo. Un diente más en el piñón o algún diente menos en la corona (o la combinación de ambos) hubiera resultado en unas marchas más largas y más aprovechables, junto a una velocidad punta superior a los 115 km/h que conseguí alcanzar en condiciones muy favorables. En otras circunstancias como las subidas, el modelo queda a merced de la gravedad, teniendo que reducir varias marchas para volver a coger fuerza y velocidad.
Las suspensiones me han sorprendido para bien. Soy un firme defensor de un setting duro para las motos, principalmente porque me gusta la conducción deportiva. En este sentido, la MITT NK 125 Brembo Edition sorprende por un tacto firme, pero también por un buen filtrado de badenes y demás elementos urbanos.
En carretera, demuestra un buen aplomo y ligereza, permitiendo cambiar de trayectoria con suma facilidad. Sólo encontramos un pero: que no traiga ajuste de precarga en el tren delantero; y es que esto va a provocar cierta descompensación con el tren trasero, el cual sí trae el citado ajuste. Vamos a tener bien la moto en la parte trasera, pero no en la delantera.
Los frenos me han parecido un gran añadido al modelo, aunque siendo algo puntilloso, me hubiera gustado algo más de mordiente en la primera parte de la frenada, así como más información mientras se está ejecutando la deceleración. Siendo totalmente honesto, se desenvuelven a la perfección para el espectro de uso de la moto. El ABS no es intrusivo y sólo en las frenadas más agresivas lo noté en los metros finales hasta que la moto se detuvo. En ningún momento hubo síntomas de sobrecalentamiento o fatiga, lo cual es perfecto. Lo mismo puedo decir de las gomas, con un comportamiento acorde al modelo en el que van montadas.
Lo que sí merece una mención especial es su protección aerodinámica. Sí, la combinación del diseño del faro y la enorme pantalla ayudan a reducir notablemente las turbulencias del aire y eso se traduce en una gran comodidad cuando se circula en autovía o autopista a velocidades de crucero.