La categoría streamliner es la más espectacular pero, al mismo tiempo una de las más peligrosas debido al gran tamaño de las motos (hasta seis metros) y su sensibilidad al viento o a desestabilizarse rápidamente.
La semana pasada durante las World Speed Trials de Australia, Valerie Thompson a quien ya conocemos de hace algún tiempo sufrió un accidente cuando acababa de superar la marca de las 4 millas ya por encima de las 350 mph (555 km/h). Era su intento para ser la persona más rápida sobre una moto, superando la marca de 400 mph (643 km/h) que todavía nadie ha sido capaz de alcanzar.
El vídeo pone los pelos de punta:
Tras perder el control, la BUB Seven Streamliner se precipita de lado pero despega y empieza a girar sin control. Por suerte, Valerie consiguió desplegar el paracaídas de frenado que consiguieron estabilizar la moto. Aun así, deslizó durante más de una milla (1,6 km) antes de detenerse por completo.
Prácticamente ilesa, Valerie consiguió salir por su propio pie con un leve golpe en una de las piernas y ya está de regreso a Arizona donde analizarán los datos para saber qué fue lo que provocó la pérdida de control y posterior accidente.
La BUB Seven Streamliner es un monstruo con motor de 3.0 litros V4 y turbo que es capaz de desarrollar más de 500 cv. De 2006 a 2008 y de 2009 a 2010 fue la moto más rápida del mundo, un honor que quiere recuperar aunque de momento tendrá que esperar a una nueva oportunidad.
No hemos podido evitar recordar a Sam Wheeler quien, en un accidente muy similar, perdió la vida en julio del año pasado.







