Pero Valerie Thompson no sólo se convertía en la mujer más rápida del mundo sino que además conseguía marcar la mayor velocidad de todos los competidores que se presentaron a la Bonneville Speed Week.
Valerie conseguía marcar en primer lugar una velocidad máxima (recordemos que se calcula la velocidad media de dos pasadas, una en cada sentido) de 294,782 mph (474,40 km/h) lo que ya le permitía superar el registro anterior marcado por una mujer.
Pero el equipo no se conformó con ello y lo prepararon todo para poder superar la barrera de las 300 mph al día siguiente. Y vaya si lo consiguieron ya que al día siguiente marcaban una velocidad de 304,263 mph (489,66 km/h).
En el siguiente vídeo podemos ver uno de sus recorridos en los que llega a marcar una velocidad máxima de 313 mph (503 km/h).


