Siempre que hablamos de robos de motos se nos pone la piel de gallina, porque el que más y el que menos o lo ha sufrido de primera mano o es uno de sus grandes temores. Pero cuando nos encontramos con situaciones como la que ha vivido un concesionario en Reino Unido, las alarmas saltan y a lo grande.
Nos trasladamos hasta Hardley, Hampshire, en Inglaterra. Allí, en un polígono a las afueras tiene su sede Deaden Motorcycles quienes han visto como en cuestión de unos minutos siete Aprilia desaparecían como si de una película se tratase. Unos 105.000 euros al cambio que se esfumaron detrás de una operación, perfectamente orquestada, por parte de un grupo organizado.
Cuatro ladrones irrumpían en la tienda en torno a la 1:40 de la madrugada en uno de los primeros días de este mes de agosto. Con una coreografía bien estudiada y que confirma que no se trataba de un robo casual, sino de algo premeditado con la finalidad de perpetrar un robo concreto, se bajaron de la furgoneta negra y comenzaron su “labor”.
En unos veinte minutos fueron capaces de forzar la puerta principal del establecimiento y los cristales reforzados para poder entrar dentro y seguir con el robo. Pero antes de eso fueron, como si de una película se tratase, directamente a las zonas donde estaban las cámaras de seguridad y con pintura en spray taparon una tras otra para no dejar rastro.
En poco más de media hora se perpetró un robo claramente planeado
Así, en cuestión de otros 10 minutos sacaron y subieron a la furgoneta las siete Aprilia que ahora mismo están desaparecidas. Aunque había más motos fueron expresamente a por ellas, y eso hace afianzar la hipótesis de un robo dirigido y claro, lejos del azar y quizás por encargo.
Una amarga situación que pone de manifiesto una vez más la inseguridad que crece en Reino Unido, donde los robos de motos son cada vez más frecuentes. A eso hay que sumarle el gran perjuicio económico a un pequeño negocio y es que tal como relataba la gerente de ventas Julie Bentley:
“Fueron directamente a por las Aprilia, así que sabían exactamente lo que buscaban… El clima económico ya es lo suficientemente malo para cualquier negocio, pero somos una pequeña empresa independiente. Haces todo lo posible para que funcione, y luego tienes a gente como esta que entra y piensa que puede hacer lo que le da la gana”.