No se cuanto habrá de verdad en la expresión del “canto del cisne”. Realmente, el cisne no canta nunca, sino que produce un sonido parecido a un graznido. Pero la cultura popular sostiene que justo antes de morir emite un canto llamativamente melodioso. No es el caso de Bultaco, ciertamente: en su pocos más de 20 años de historia crearon algunas de las motos más míticas de la historia. Sherpa, Metralla, Frontera, Streaker… desde luego, Bultaco fue un continuo “canto melodioso”.
Pero justo al final, cuando ya no quedaba dinero y la competencia extranjera empezaba ya no a apretar si no a ahogar, los últimos resquicios de genialidad de la marca asombraban con el proyecto Mk15. De este proyecto, los modelos que llegaron más lejos y, por tanto, son más conocidos, son las Pursang: motos completamente nuevas, técnicamente muy evolucionadas y que hubiesen sido muy competitivas, como demostró Toni Elias padre, ganando el campeonato de España de cross con la versión de 125 en 1979. Pero también estaba proyectada una Streaker y realmente, el ambicioso proyecto tenia que suponer el inicio de una nueva generación de motores ( y de motos) para la marca del dedo rampante.
Las motos, como puedes apreciar en las fotos, son simplemente, espectaculares. Versiones de 125, 250 y 420 para las Pursang y una versión de motor 80cc para las Streaker es lo que nos ha llegado, en una historia algo confusa y llena de leyendas, suposiciones y dichos, uno de los más comunes, menos elogiosos y más falsos es que son “copia” de los motores Suzuki de la época: es un motor Bultaco, de arriba a abajo, similar a un MK12 pero perfeccionado. Y otro “misterio” por resolver: ¿cuantas se hicieron? Hay quien dice que 6 Pursangs completas (3 125, 2 250 y una 420) mas motores sueltos en varias cilindradas (el 80 de la Streaker entre otros) y diversas piezas y chasis, todos ellos en estado de “Preserie”.
Suspensiones muy largas, motores muy potentes, con admisión por láminas, las Pursang MK15 fueron motos completamente nuevas. Tenían muy poco que ver con sus antecesoras y hubiesen supuesto un gran paso adelante en Bultaco, una puesta al día para poder enfrentarse “de tú a tú” con la ya inevitable presencia de la competencia extranjera en el panorama nacional. La moto “murió” con la marca, tras una constante evolución, luchando contra la falta de recursos. Pero siguen rondando por ahí fotos de las versiones TT que se estaba poniendo a punto e incluso alguna foto ya con basculante de aluminio. Y puestos a imaginar, supongamos que hubiese durado su historia un poco más: ¿Agua?¿Monoamortiguador? Y por supuesto, frenos de disco, fácilmente acoplables ya en los años 80.






