La guerra entre los fabricantes de MotoGP está más activa que nunca, aunque discurre por unos cauces de ejemplar limpieza y pulcritud en las formas. El último episodio de disputas ha sido a cuenta de la “descongelación” del desarrollo de los motores, una medida que se mantendrá hasta 2017. Recientemente, Honda propuso la descongelación, pero no contó con el respaldo unánime de la MSMA (Asociación de Fabricantes), ya que Ducati se opuso.
Ducati, en boca de Gigi Dall’Igna, máximo responsable técnico del proyecto MotoGP, explicó que siempre defendió esta idea, pero que cuando la propuso los fabricantes japoneses se negaron. Ahora que ha sido Honda la que ha tomado la iniciativa es Ducati la que la bloquea, aunque desde la marca de Borgo Panigale aseguran estar dispuestos a discutirla en 2017.
Mientras tanto, los equipos de pruebas no cesan en su actividad. Aunque exista una prohibición de entrenar para los pilotos mundialistas, los probadores sí están autorizados a rodar. Y así lo harán Hiroshi Aoyama y Takumi Takahashi (Honda), Michele Pirro (Ducati), y Mike DiMeglio (Aprilia), que estarán probando de nuevo los neumáticos Michelin en Jerez los días 21 y 22 de diciembre, para ahondar en el conocimiento de las gomas francesas, que por ahora no consiguen encontrar el equilibrio que disfrutaban los neumáticos Bridgestone.
Yamaha no se queda atrás, ya que también se han programado unas pruebas antes de que la pretemporada mundialista se reactive en Sepang el 1 de febrero. Yamaha estará en el circuito malayo los días 13 y 14 de enero, presumiblemente con Katsuyuki Nakasuga y Norihiko Fujiwara.







