Al contrario que en otros trabajos de XTR, no hay grandes modificaciones en la parte de ciclo sino que el trabajo se ha concentrado en la parte estética, con el fin de darle un aspecto diferente combinando tanto piezas de motos actuales como otras de motos ya entradas en años.
La mayor parte del trabajo se lo ha llevado el subchasis, que ahora pasa a tener un aspecto minimalista y muy recortado, tanto que a pesar de pertenecer a una moto tan pequeña como la Honda CBF 250, el colín (fabricado por XTR) no llega ni al eje de la rueda posterior aun con el portamatrícula de aluminio que incorpora. El asiento cuenta con un tapizado hecho también por ellos.
Otros elementos que se han cambiado son el depósito de gasolina y el faro, que proceden de la marca francesa Mash, en concreto de su modelo de 125. El tapón del depósito es también nuevo y de los denominados “tipo Monza”, de apertura abisagrada. Por delante, un manillar cónico de Vicma terminado en puños Goneli y con una instrumentación también de XTR.
Si nos vamos a la rueda delantera, podemos intuir las líneas del guardabarros frontal, procedente de una Ducati Monster aunque convenientemente modificado. El freno de disco mantiene las pinzas originales de dos pistones, pero el latiguillo es de Frentubo y el disco lo firma NG, manteniendo el diámetro de la moto de serie.
La Honda CBF 250 cuenta con multitud de embellecedores que esconden el chasis y que hacen además de fijaciones para las estriberas del piloto y pasajero. Todas ellas se han eliminado, dejando da la vista el chasis y realizando una modificación sobre unas estriberas de Suzuki Bandit, a las que se ha perforado la zona de las taloneras y que ahora cuenta con estriberas Puig.
El motor también se mantiene de origen, exceptuando pequeñas modificaciones como el filtro de aire DNA, un filtro de aceite XTR y una instalación eléctrica mucho más sencilla y que ahora incorpora una pequeña batería tipo LIPO. Eso sí, el propulsor es ahora un poco más audible gracias a un colector hecho por Super Mario y un silencioso final, muy corto, de Spark GP. Artenruta es la encargada de pintar en tonos negro y rojo todo el conjunto, que se completa con sendas placas portanúmeros laterales.



