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Harley-Davidson Ironhead Hazan Motorworks: motoarte

Fotos: Hazan Motorworks/Adam Lerner
Fotos: Hazan Motorworks/Adam Lerner
Hazan Motorworks llegó a la escena de los preparadores (o mejor deberíamos decir constructores especializados) de motos hace relativamente poco tiempo y por casualidad. En esta cuarta creación, denominada Harley Ironhead, ha demostrado que su calidad está más que probada y puede luchar cara a cara con un peso pesado del segmento: Falcon Motorcycles.

En esta ocasión no hablamos de una preparación propiamente dicha, sino de la fabricación completamente artesanal de una moto partiendo únicamente de un motor y sendas llantas. A partir de ahí, la Harley Ironhead de los californianos de Hazan Motorworks es única y con todas las piezas fabricadas ex profeso para la ocasión.

Lo más llamativo es que el fundador de Hazan Motorworks, Max Hazan, llegó a este mundo por casualidad. Un accidente de motocross lo dejó tres meses postrado en un sofá. Y allí sentado, sólo hacía que mirar fijamente una bicicleta playera que tenía delante.

Cuando se recuperó, le calzó literalmente un motor a la bicicleta y salió a probarla. Inmediatamente se dio cuenta que lo que acababa de hacer era una locura, teniendo en cuenta que se desplazaba en un cacharro motorizado con ruedas y frenos de bicicleta así que se puso manos a la obra y empezó su faceta de constructor.

Nuestra protagonista surgió partiendo de un motor de la generación Ironhead (1957-1985) de Harley-Davidson a la que posteriormente se le añadieron ruedas de un coche de los años 20. Inmediatamente las formas de la Harley Ironhead surgieron en su cabeza, que han sido todas ellas construidas a mano ya fuese soldando, fabricándolas a mano o moldeándolas.

El motor de la Harley-Davidson de Hazan Motorworks es una generación Ironhead

Para la fabricación de la moto, Max Hazan ha tenido en cuenta que él es un tipo alto (1,89 m). Pero ello no impide que sea una moto proporcionada y que una vez puesto a sus mandos, no parezca literalmente como él dice una moto de payaso, algo muy habitual cuando el asiento está en la rueda trasera.

La Harley Ironhead tiene unas medidas extremas: llantas de 30 y 31 pulgadas (delante y detrás respectivamente) y una longitud total que se acerca peligrosamente a los 2,5 metros de largo. Pero a pesar del tamaño y de usar un motor que precisamente no destaca por su ligereza, el conjunto es más liviano de lo que podríamos pensar, situándose en sólo 136 kilos.

Al principio su idea fue retocar la arquitectura del motor Harley pero luego se dio cuenta de que encajaba perfectamente en su diseño porque prácticamente es simétrico en toda su estructura. Al final, únicamente cambió los carburadores por una potente pareja Amal.

Es gracioso, como él mismo dice, que la ganancia de potencia con la nueva configuración del motor es mínima, y como suele ser habitual, estas motos suenan más rápidas de lo que son capaces de ir en realidad. Además no era lo que se buscaba, sobre todo teniendo en cuenta que monta un embrague suicida que obliga a ir mucho tiempo con una mano lejos del manillar.

La Harley-Davidson Ironhead de Hazan Motorworks no lleva amortiguadores traseros

El chasis está fabricado con tubos de acero que sirven a la vez para alojar el aceite del motor y algunos de los componentes eléctricos para que no se vean, como en el caso de la batería de litio que está dentro del depósito de combustible.

A Max le gusta experimentar con la suspensión delantera e intentar elaborar sistemas alternativos que no haya visto en otro sitio. En este caso en concreto, los muelles están situados de forma horizontal debajo del depósito de combustible mientras que el amortiguador queda escondido detrás del faro delantero.

Detrás por el contrario no lleva amortiguación, siendo una hard-tail de la vieja escuela, y se recurre a un sistema anclado directamente al asiento (de madera) para intentar filtrar las irregularidades en la medida de lo posible.

Como decíamos, más que una moto pasa a ser casi una obra de arte. Su utilización real es mínima pero aquí priman otros detalles como el equilibrio del conjunto, la calidad de fabricación y las soluciones aplicadas. Acordaros de Hazan Motorworks porque darán que hablar.

La Harley-Davidson Ironhead de Hazan Motorworks sólo pesa 136 kg

Morrillu
Morrillu
Tras el nombre de Morrillu se esconde un asturiano que tiene gasolina en las venas. Con más de 30 años encima de la moto, compitió en Supermotard. Posteriormente, empezó trabajar para algunos de los medios más importantes del sector y, desde hace más de una década en SoyMotero, donde realiza la tarea de Director de Contenidos después de haber batallado en primera línea, siempre con pasión y rigor. Cuando no está aporreando un teclado, reparte su tiempo como formador y monitor de formación vial en la Escuela Motociclista, transmitiendo todos los conocimientos y experiencia que ha ido adquiriendo.

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