No nos importa ver que las líneas del carenado de la Ducati Panigale V4 que podemos apreciar en el vídeo no se corresponden exactamente con las vistas en el EICMA. Tampoco nos importa saber que se trata de uno de los primeros prototipos, o al menos eso creemos al ver el anclaje del amortiguador en el lateral a imagen y semejanza de la Panigale actual.
Lo que verdaderamente nos importa es ver cómo el aire fluye a lo largo de su silueta, y esculpe sus formas de manera etérea, casi mágica. Porque hacer una moto bella es fácil, pero hacer una moto bella y aerodinámica es mucho más complicado de lo que parece.
Esperemos que la Panigale V4 y vídeos como este consigan espolear al resto de marcas para lanzar alguna que otra deportiva con corazón V4 y precio relativamente asequible. ¿Conseguirán despertar al gigante Honda para que vuelva a lanzar otro modelo de culto como la RC30/RC45 enfocado a Superbikes?




