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¿Como cederse mutuamente el paso? Así no…

Fotos: Youtube
Fotos: Youtube
Cuando circulamos, tanto la señales acústicas como luminosas nos ayudan para mostrar al resto de conductores cuáles son nuestras intenciones. Pero en este caso, la ausencia de señales por parte de ambos conductores acaba en un golpe aunque por suerte sin consecuencias.

Seguro que alguna vez os ha pasado mientras vais caminando por la calle, encontraros a una persona que viene enfrente de vosotros y que ambos decidís desviaros para el mismo lado. Y en ese momento os convertís uno en un fiel reflejo del otro, dando pasos alternativamente a un lado y a otro pero de forma sincronizada.

Para evitar este problema, las leyes de navegación indican de forma clara cuál es el derecho de paso entre dos barcos se enfrentan entre sí, con el fin de evitar que uno aborde a otro. De esta forma, el barco amurado a estribor tiene el derecho de paso y el barco amurado a babor debe cederlo. Si ambos buques tienen el mismo rumbo, el barco de sotavento tiene que ceder.

Pero en la carretera y aunque todo está bien definido en el Reglamento General de Circulación, puede producirse momentos de duda en los que una decisión tomada en el momento inoportuno desencadena en un accidente.

El conductor del automóvil, seguramente obstaculizado por el árbol mientras realizaba el giro para cruzar por la intersección la avenida principal, es advertido (mediante el claxon) por la motocicleta. El conductor de la KTM 200 RC, que circula a una velocidad adecuada a la vía, es capaz de detener casi por completo su moto antes de llegar al coche.

Sin embargo y al ver el vehículo detenido, decide rodear este por su parte frontal con la mala fortuna de que el conductor del coche, al entender que ya ha ocupado completamente el carril de la moto y esta casi se ha detenido, le permitirá completar el giro. Ambos toman la decisión equivocada y el coche golpea lateralmente a la moto, que acaba en el suelo.

De este vídeo aprendemos que a veces, es necesario complementar las maniobras con gestos que sean comprensibles para el otro conductor o, en su defecto y si no estamos seguros, detenernos para poder tomar la decisión más acertada y menos arriesgada.

Por cierto, fijaros también en que el conductor de la moto tiene el guante de la mano izquierda roto en uno de los dedos. Seguramente el guante ya estaba roto antes de la caída ya que esa mano no golpea el suelo, pero es importante no circular nunca con el equipo en mal estado. Sin en vez de ser una caída a baja velocidad hubiese sido más rápida, ese dedo sin protección seguramente habría sufrido graves heridas al entrar en contacto con el asfalto.

Morrillu
Morrillu
Tras el nombre de Morrillu se esconde un asturiano que tiene gasolina en las venas. Con más de 30 años encima de la moto, compitió en Supermotard. Posteriormente, empezó trabajar para algunos de los medios más importantes del sector y, desde hace más de una década en SoyMotero, donde realiza la tarea de Director de Contenidos después de haber batallado en primera línea, siempre con pasión y rigor. Cuando no está aporreando un teclado, reparte su tiempo como formador y monitor de formación vial en la Escuela Motociclista, transmitiendo todos los conocimientos y experiencia que ha ido adquiriendo.

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