El conocido customizador español Fran Manen ha presentado en primicia una de sus creaciones más sugerentes hasta la fecha: la BMW R nine T Gulf, una motocicleta que rinde homenaje al automovilismo clásico con un enfoque moderno, agresivo y exquisitamente artesanal. Pocas combinaciones cromáticas evocan tanta pasión como el azul celeste y naranja de Gulf Racing, mítico patrocinador de coches de competición como los Ford GT40 y Porsche 917.
Esa inspiración es la base de esta espectacular BMW, donde cada curva, cada detalle, respira historia del MotorSport. Pero no se trata solo de una pintura bonita: la R nine T Gulf ha sido rediseñada desde los cimientos con una visión clara y deportiva. “Queríamos que esta moto tuviese carácter, que cuando la vieras pasar supieras que no es una más”, nos explica el propio Manen.

BMW R nine T Gulf en detalle
El trabajo empieza con una BMW R nine T seminueva, que se despoja de su configuración original para posteriormente recortar y modificar el subchasis. Por otro lado, el asiento ha sido retapizado en poli piel perforada con costuras a contraste en forma de rombos, y se ha instalado un faro delantero LED ahumado que le da ese toque “dark racer” tan característico de la casa.
Tanto el guardabarros delantero como el trasero están fabricados en carbono, junto a la toma de aire y una nueva quilla/espóiler fabricada en fibra, de manera totalmente artesanal, para dar un toque más deportivo a la zona baja de esta nine T Gulf. Estética que se magnifica gracias a los detalles en metal cepillado que encontramos en varios puntos de la moto.

En términos de equipamiento, el puesto de mando está conformado por un cuentakilómetros digital, acompañados por semimanillares estilo café racer, junto a unos intermitentes LED instalados en los puños. El sistema de escape ha sido reemplazado por un modelo fabricado artesanalmente por el equipo de LDK, subrayando la musculatura visual de la parte trasera.
Neumáticos de perfil bajo junto a la suspensión delantera ajustada y un nuevo amortiguador trasero Ohlins completan una estética tan radical como equilibrada. Uno de los puntos clave que diferencian esta preparación de una moto de exhibición es que todo está homologado para circular por la vía pública, a excepción del tubo de escape que en algunos países puede no ser legal para circular en la calle por su sonido.

Además, la BMW R nine T Gulf mantiene inalterado su fiable motor bóxer, combinando potencia y suavidad, ideal para quienes buscan sensaciones sin sacrificar usabilidad. Este proyecto no solo es un homenaje al pasado glorioso del MotorSport; es también una declaración de intenciones por parte del preparador malagueño.
Todo ello bajo una filosofía de trabajo basada en el diseño, la calidad y la exclusividad. Además, como en todas las creaciones de Lord Drake Kustoms, este modelo no es una edición de producción masiva. Cada unidad es hecha a mano, por encargo, con la posibilidad de personalizar colores, acabados y componentes según el gusto del cliente.

El taller ofrece incluso servicio de entrega en todo el mundo, facilitando la experiencia para cualquier entusiasta que desee algo más que una moto. Más información y detalles en la web oficial de LDK.
