Después de tener que perderse los test de Sepang, Jorge Martín estará en Buriram (Tailandia) los días 21 y 22 de febrero subido de nuevo a la Aprilia RS-GP. El madrileño, que estuvo con el equipo de Noale pero sin poder pilotar, ha pasado un examen médico en el Hospital Ruber Internacional de Madrid de su mano izquierda y clavícula derecha.
Tras revisar el estado de ambas lesiones, el equipo médico ha dado a Martín la autorización para poder viajar a Buriram y poder tomar parte en los test. Aunque para ello tendrá que pasar primero el reconocimiento por parte de los médicos del Mundial de MotoGP para confirmar que su estado le permite volver a pilotar una MotoGP.
Así pues, Martín vuelve a empezar de nuevo tras dejar atrás dos nuevas operaciones a las que se sometió en diciembre, en hombro y mano, que no se estaban recuperando correctamente. El madrileño, que por lo que se puede ver a través de sus perfiles sociales ha estado trabajando activamente en su físico, tendrá que volver a recuperar las sensaciones sobre la moto.
Martín tendrá que empezar a coger confianza en la moto en los test de Buriram
Mientras se encuentra en medio del huracán de los fichajes y renovaciones de cara a la próxima campaña, y se especula con la posibilidad de que termine recalando en Yamaha, el paso que tiene Martín en Buriram es bastante importante. 2025 fue un año complejo en lo que a lesiones se refiere, con un total de cuatro y una de ellas de extrema gravedad, y no pudo terminar de adaptarse a la moto.
No cabe duda de que la situación a la que se enfrenta Jorge Martín en Buriram es diferente a lo que cualquiera hubiera esperado. Pero también es cierto que la Aprilia RS-GP es una moto competitiva, como hemos visto en manos de Bezzecchi y Fernández, y ahora el madrileño tendrá que buscar la manera de ser, como poco, tan rápido como ellos. Por tanto, tendrá que ir recuperando ritmo y sensaciones, trabajar, trabajar y trabajar; entonces seguro que salen las cosas.