La llegada de Toprak Razgatlioglu a MotoGP ha causado mucha expectación, y no es para menos. Es la primera vez desde que lo hizo Ben Spies que, un campeón del WSBK en título pasa a la categoría reina, y las ganas de ver de qué es capaz el turco y cómo puede adaptarse tienen al paddock y a los aficionados pendientes.
Al fin y al cabo, Razgatlioglu ha vencido tres campeonatos y no lo ha hecho con la moto más competitiva, por lo que esa expectación es todavía mayor al recalar en una Yamaha que, aunque lo intenta, todavía está lejos de la cabeza.
Pero las cosas no están siendo nada fáciles para el turco, al que desde los test de Valencia se pudo ver claro que tenía mucho trabajo por delante. El propio Razgatlioglu lo ha reconocido, pero el desafío sube de nivel al entrar en juego dos factores: su estatura y el reglamento aerodinámico de MotoGP.
Razgatlioglu es solo un centímetro más alto que Marini, pero Honda tiene una solución para el problema
Toprak es, por un centímetro sobre Luca Marini, el más alto de la parrilla con 1,85 metros. A priori esto no debería suponer una problemática, pero es entonces cuando todo se complica al repasar el reglamento para MotoGP de la FIM y su artículo 2.4.4.7 que dice lo siguiente:
“La unidad del asiento deberá tener una altura máxima de la sección (aproximadamente) vertical situada detrás de la posición de asiento del piloto de 150 mm. La medición se tomará con un ángulo de 90° respecto a la superficie superior de la base plana en la posición de asiento del piloto, excluyendo cualquier almohadilla o recubrimiento del asiento. Una línea trazada paralela y a 150 mm por encima de la base del asiento descrita, que se extienda hasta el final de la parte trasera de la unidad del asiento, representa la altura máxima permitida de la unidad del asiento, incluidas cualquier protuberancia o elemento añadido (excluyendo cámara/antena a bordo)”.
Como el tamaño de Toprak obliga a que el turco tenga un asiento más elevado que, por ejemplo, Álex Rins (176 cm) o Quartararo (177 cm), no cumpliría esta norma. Parece ser ese es el motivo por el que, durante parte de los test de Sepang no ha montado alerones traseros en su M1. Un nuevo contratiempo para el que Yamaha debe buscar soluciones porque, en la MotoGP actual en la que los apéndices aerodinámicos tienen tanta importancia, es una desventaja añadida.
Habrá que ver la decisión que toma Yamaha con respecto a Razgatlioglu y su M1, pero Honda encontró la solución a pesar de que se puede apreciar que el asiento de Marini es totalmente diferente al de Mir y, por tanto, es la misma situación a la que se enfrentan en Iwata.