Stoner fue considerado uno de los cuatro magníficos originales junto con Rossi, Lorenzo y Pedrosa. Pero a finales de 2012 y cuando todavía seguía siendo joven y rápido, decidió poner punto y final a su carrera deportiva. Aunque estuvo todavía un tiempo vinculado a Ducati y Honda, e hizo trabajos para Nolan, nunca más volvió a participar en un GP. Aun así, disputó 178 Grandes Premios, logró 45 victorias, 89 podios, 43 poles, 33 vueltas rápidas y dos títulos de Campeón del Mundo de MotoGP.
Sobre los títulos y más concretamente sobre el año posterior a ganarlos y cómo afrontaba la defensa del número 1, Stoner ha sido claro en su enfoque en una entrevista concedida a Crash.net durante la presentación de Ride 6. Con la misma sencillez que hacía posible lo imposible, fue capaz de dominar una Ducati con la que nadie podía, y también era capaz de salir a pista y rodar desde el inicio rápido; ha dicho que él no defendía el título.
Puede parecer raro, pero Stoner que llevó el número 1 en su careando las dos temporadas posteriores a lograr el título, decía lo siguiente: “Nunca he ‘defendido’ un título, en mi opinión”. No es que el australiano no quisiera o no estuviera en condiciones de hacerlo, se refiere a la manera de plantear la nueva temporada.
Casey tenía claro quién era su máximo rival
La mentalidad de Stoner es que él era su máximo rival, que la temporada empezaba con cero puntos en su casillero, y a partir de ahí había que trabajar para lograr sumar más puntos que el resto, independientemente de lo que hubiera pasado el año anterior: “Siempre es un nuevo campeonato, una tabla rasa. Todos empezamos desde cero puntos y estamos en una carrera por ver quién acumula más antes de que termine la temporada”.
No cabe duda de que es una manera de quitarse presión, de controlar sus expectativas y de no relajarse tampoco saboreando las mieles del pasado: “Vivía las cosas carrera a carrera. Nunca vi a nadie como un jefe final o como alguien específico a quien tuviera que superar”.
Esta filosofía de ir carrera a carrera la explica perfectamente en la última frase, la del rival a batir: “Si un piloto estaba en una forma fantástica en un fin de semana, entonces tenía una diana en la espalda, era él el hombre a batir”. Quizás por eso Casey siempre fue tan rápido y tan competitivo, y es que quitando su año de debut en MotoGP, sus peores temporadas las acabó con dos cuartos puestos, y fueron los años que ni la Ducati funcionaba ni Stoner estaba bien físicamente.
