Casey Stoner defendía el número 1 en su Ducati, Valentino Rossi quería volver a ganar con Yamaha, Jorge Lorenzo debutaba, Honda buscaba su sitio en la era de las 800 y Laguna Seca era una de las citas más esperadas del año, al ser una de las pistas más especiales de toda la temporada.
Desde el principio de la carrera vivimos una de las batallas más vibrantes entre Stoner y Rossi. Los dos pilotos, aprovechando cada uno sus virtudes y las de sus motos, se lanzaron a por cada curva. Nadie quería ceder y, entonces, sucedió uno de los adelantamientos más icónicos con Rossi por fuera de la pista. Realmente Valentino adelantó por fuera del trazado y hoy sería penalizado por ello, teniendo como mínimo que devolver la posición. Pero era 2008, Vale era el niño mimado y todo valía.
Al final, Valentino fue perro viejo, sacó de sus casillas a Casey y Stoner acabó en el suelo, aunque cruzando meta en segunda posición y con el otro australiano de la parrilla, Chris Vermeulen, completando el podio con una Suzuki.
Ahora Rossi, que últimamente nos está contando muchos secretos, ha desvelado que tenía claro, lo primero, el talento del australiano al que califica como el más talentoso de los pilotos a los que se ha enfrentado:
“Stoner ha sido el piloto con más talento que he visto enfrentarse a mí…”.
Pero hay más, porque ahora Valentino no tiene problema en mostrar su verdadera cara, la que durante años estuvo ocultando y es que estaba dispuesto a llevarse, literalmente, a Casey por delante: “Recuerdo que salimos por la mañana con Uccio para ir hacia Laguna Seca y Uccio me dice: “¿Cómo lo hacemos?” -cuenta Vale- y yo le dije: mira, hoy vamos con todo, el primer objetivo es que él no debe ganar. Luego, si nos caemos los dos, si no llego, está bien igual, pero él no debe ganar”.
El nueve veces Campeón del Mundo recuerda los primeros momentos de la carrera: “Él sale tranquilo, intenta calentar los neumáticos, y yo iba pegado a él… en el Sacacorchos le pasé ahí, y él dijo: “¿Pero cómo no?” A partir de ahí empezamos a hacer locuras y nos adelantamos siete u ocho veces. El adelantamiento mítico fue en la quinta vuelta, pero en Laguna Seca había treinta… Yo ya lo había dado todo”.
Valentino estaba dispuesto a todo para que Stoner no ganase, pero el australiano no
Al final todo acabó con Casey yéndose largo y cayendo en la grava antes de levantarse, pero todo formaba parte del plan: “Sabía que no debía dejarle estar delante en bajada, porque él iba fortísimo… después del Sacacorchos hay una curva a derechas y ahí daba miedo. Si iba yo delante, le cerraba el paso y él empezó a intentarlo, a pasarme, se puso nervioso… hasta que cometió el error…”
Lo curioso es que, precisamente en esa acción, Stoner pudo haber jugado las mismas cartas que estaba jugando Valentino y no lo hizo, se fue por fuera en lugar de llevárselo por delante. Y es que a Stoner no le valía eso de acabar los dos en el suelo. Un caballero con dos títulos que valen oro y un talento que Rossi realza todavía más:
“Stoner ha sido el piloto con más talento que he visto frente a mí. De todos. Hacía cosas increíbles con la moto, sobre todo en condiciones difíciles: medio seco, medio mojado, viento, frío… daba miedo. Pero mentalmente era menos fuerte, y ahí es donde intenté incidir”.