El pasado verano “una de las Ducati más importantes de la historia” salía a subasta. Concretamente una de las ocho 750 Imola Racer de 1972 fabricados por la marca en su momento para participar en la edición inaugural de Imola 200. El resultado de aquella gesta histórica es conocido por todo aquel que se considere apasionado de las motos y la competición: Paul Smart y Bruno Spaggiari terminaron conquistando las dos primeras plazas del cajón.
Bruno Spaggiari: una vida dedicada a la velocidad
La historia personal y deportiva de Spaggiari siempre estuvo relacionada con el mundo de la moto y, a su vez, con la firma de sus amores, Ducati. Nacido el 11 de enero de 1933 en Reggio Emilia, tuvo claras sus aspiraciones deportivas tras presenciar su primera competición de motociclismo. En aquel preciso momento decidió convertirse en piloto. Siendo aún un adolescente adquirió una Cucciolo, y a los veinte años se hizo con una Gitane con motor de dos tiempos.

Desde Ducati comentan: “Con esta moto participó en su primera competición deportiva, la Venzano Casina. Al año siguiente demostró todo su potencial al ganar la primera carrera de su trayectoria profesional como piloto”. Su rápido progreso y su aptitud para pilotar cualquier montura fueron las características necesarias para que la firma italiana lo seleccionara esa misma temporada para competir con una Marianna como piloto oficial del equipo.
A lo largo de los siguientes años, tal y como explican desde Moto IT, Spaggiari se alzaría, entre otros, con el campeonato italiano sénior de 1958 pilotando una 125 Desmo. Posteriormente “Spaggiari contribuyó a escribir algunos de los capítulos más brillantes del motociclismo italiano, desde su victoria en el Gran Premio de las Naciones hasta las inolvidables batallas de las 200 Millas de Imola”, comentan desde la propia marca.

La vida después de su etapa como piloto
Dejó las carreras en 1974 para centrarse en sus negocios personales, incluyendo su apoyo a jóvenes pilotos que empezaban en el mundo de las carreras. En este contexto Spaggiari ayudó a Franco Uncini, a mediados de esa misma década, a disputar competiciones nacionales, pilotando las Ducati 750 Super Sport amarillas del equipo Spaggiari:
“Cosecharon una serie de victorias. Uncini recuerda que era un gran equipo, ya profesional; Bruno era muy preciso, muy serio. Fue una experiencia maravillosa.” Concluyen desde el medio italiano. Bruno deja a su esposa Loredana, a sus dos hijas Elisabetta y Emanuela, a su yerno Giorgio y a sus nietos Giada, Giacomo y Miranda
Desde la redacción de SMN les mandamos nuestro más sentido pésame a todos ellos.



