Arrancamos la semana con noticias no demasiado halagüeñas. Y es que el Gran Premio de las Américas, siguiente cita del mundial y primera para las MotoGP tras la cancelación de Qatar y Tailandia por el coronavirus COVID-19, está ahora mismo en peligro y no será extraño si se cancela.
En primer lugar porque Austin ha activado el estado de emergencia y con ello se prohíbe realizar cualquier evento en el que se congreguen más de 2.500 personas. Obviamente esto imposibilita la celebración del GP en el Circuito de COTA, salvo quizás que se hiciera «a puerta cerrada» (como será el GP de Bahrein de F1).

Pero existe además otro impedimento, en este caso en Italia. Según anuncian los compañeros de GPOne, el Gobierno Italiano podría activar en las próximas horas medidas extraordinarias en algunas provincias y con ello prohibir salir de ellas salvo por motivos familiares o laborales.
La medida afectaría a toda Lombardía además de a Parma, Piacenza, Rimini, Reggio-Emilia, Módena, Pesaro, Urbino, Venecia, Padua, Treviso, Alessandria y Asti. Las restricciones estarían, al menos, hasta el 3 de abril.

En estas zonas se concentra la residencia de muchos pilotos (sin ir más lejos la de Valentino Rossi) además de las sedes de equipos, mecánicos, etcétera. Bien es cierto que por motivos laborales se podría viajar, pero seguramente cualquier movimiento y vuelo internacional será mucho más complicado y llevará mucho más tiempo con lo que esto unido a la prohibición impuesta en Austin, podría hacer peligrar la celebración del GP de las Américas.






