La toma de control de Dorna por parte de Liberty Media está notándose desde el principio. El promotor estadounidense ha llegado con la intención de elevar MotoGP, que no el Mundial de Motociclismo, y por el camino está comenzando a tomar decisiones que afectan a la identidad del campeonato.
Tras la polémica decisión que intenta reducir la categoría de los títulos que no sean de 500 o MotoGP, degradando el resto, algo que se puede percibir hasta en los horarios donde el único “Grand Prix” es el de MotoGP y no los de Moto3 y Moto2, Liberty sigue haciendo amigos.
Ahora carga contra los pilotos españoles e italianos, ofreciendo incentivos para que los equipos contraten a pilotos de otras nacionalidades, especialmente en el JuniorGP. En una propuesta que tiene un claro punto débil, ya que está supeditada a los resultados, Liberty Media por medio de Dorna ofrecerá hasta 200.000 euros a los equipos que logren vencerlo.
Los incentivos son los siguientes:
- Cualquier equipo con un piloto que gane el Campeonato del Mundo Junior de Moto3 y consiga al menos cuatro victorias recibe 200.000 €.
- Cualquier equipo con un piloto que termine segundo en el Campeonato del Mundo Junior de Moto3 y gane al menos tres carreras recibe 100.000 €.
- Cualquier equipo con un piloto que termine tercero en el Campeonato del Mundo Junior de Moto3 y gane al menos dos carreras recibe 50.000 €.
- Cualquier equipo con un piloto que gane el Campeonato Europeo de Moto2 y consiga al menos cuatro victorias recibe 100.000 €.
Esos incentivos, que están reservados únicamente a equipos que contraten a pilotos de países con una población oficialmente declarada de más de 100.000 habitantes, y que tengan menos del 10 % de representación en el paddock de MotoGP, contando ahora sí Moto3, Moto2 y MotoGP, tienen un claro problema. Y es que están supeditados a la victoria, lo cual viendo la realidad del JuniorGP se antoja complicado.
Liberty promete dinero, pero conseguirlo es difícil acorde a las estadísticas
Y es que, en 2025, de los tres primeros clasificados de Moto3 Uriarte y Estaban son españoles, aunque Morelli (Argentina) sí podría haberse llevado el premio por el segundo puesto. A partir de ahí habría que retroceder hasta 2014, cuando Hiroki Ono (Japón) acabó tercero, pero como no logró ninguna victoria no habría tenido recompensa.
En Moto2 la situación no sería muy diferente. Aunque es cierto que el polaco Mila Paweclec logró el título, no habría alcanzado las cuatro victorias necesarias. Lo mismo pasaría con Senna Agius, que acabó segundo, pero sin las tres victorias que le habrían dado la recompensa a su equipo. El primer piloto de Moto2 históricamente que podría haber accedido sería Eric Granado en 2017.
Con este repaso rápido queda claro que la propuesta es un “anzuelo” para los equipos que, de todas maneras, tal como está planteado no solo el Junior GP sino la mayoría de la competición de motos a día de hoy, depende de la aportación económica de los propios pilotos para subsistir.
Por tanto, no parece más que un pequeño brindis al sol por parte de Liberty Media, que si bien llama la atención con su propuesta, al leer la letra pequeña se entiende lo complicado de la misma. En cualquier caso, si se busca una mayor variedad de pilotos, lo que habrá que hacer es seguir el trabajo que Dorna lleva años haciendo y que pasa por la base en diferentes países.
Cierto es que no ha llegado un Marc Márquez tailandés o un Valentino Rossi malayo. Tan siquiera ha llegado un Bagnaia, un Mir o un Martín inglés o alemán, pero el nivel cuando se llega al JuniorGP es tan elevado, que esa velocidad no puede comprarse ni con 100.000 ni con 200.000 euros…