A Emilio Alzamora se le recuerda principalmente por dos cosas. La primera es que fue Campeón del Mundo de 125 en 1999. Y la segunda, es que fue el mánager de los hermanos Márquez, y los guio hasta lo más alto. Pero hay otra faceta de Alzamora que es menos conocida por el gran público y es la de ser uno de los “cazatalentos” más importantes del motociclismo actual.
Después de desvincularse de los hermanos Márquez, Alzamora ha seguido su camino con SeventyTwo, precisamente para buscar nuevos talentos para el futuro y sumarlos así a una lista en la que podemos encontrar a Fabio Quartararo, Álex Rins, Pecco Bagnaia, Aleix Espargaró y muchos otros pilotos que crecieron de su mano, o pasaron por las estructuras de base que tenía en su momento.
Ahora, en esta nueva etapa, está pudiendo encontrarse con los jóvenes que están llamados a poblar y, posiblemente, dominar el motociclismo de la próxima década como el prometedor Brian Uriarte. El haber estado presente de manera activa en el motociclismo de primer nivel, desde su etapa de piloto que arrancó hace más de 30 años, le permite analizar de una manera diferente el futuro.
Y, precisamente, tal como comenta a Diario AS en una entrevista, Alzamora tiene claro que estos pilotos del futuro llegan más preparados de lo que lo estaban las generaciones anteriores: “Los chicos de trece o catorce años de hoy están significativamente más preparados que la generación de Márquez o Rins”.
Alzamora ve en el modo de entrenamiento el cambio más importante
No es, precisamente, casualidad que esto esté sucediendo y es que la formación también ha cambiado notablemente en los últimos tiempos: “Sobre todo, el nivel de entrenamiento ha aumentado enormemente en los últimos años: ya se entrenan en circuitos largos con motos de 600 cc y a un nivel muy alto”.
Una realidad que es totalmente diferente a la de los pilotos que se estaban formando a finales de la primera década del siglo XXI, y que tendría que dar paso a pilotos que están mucho más formados y que tienen mayores capacidades.
Eso sí, por ahora el presente es bien diferente, porque hay un pequeño detalle que también ha cambiado mucho: para poder llegar a esos niveles de formación, se necesitan mayores cantidades de dinero que antes, y eso evita que muchos talentos naturales no tengan los recursos para llegar.
Quizás, si la situación actual se hubiera dado hace dos o tres décadas, nos habríamos quedado sin talentos como precisamente los Márquez, Espargaró, Pedrosa, Lorenzo…