Estamos acostumbrados a ver a Zayn Sofuoglu haciendo cosas de mayores. Y cuando nos referimos a cosas de mayores hay que recordar, primero, que el pequeño turco tiene seis años, y que lo hemos visto conducir una Honda GoldWing, aparcar caravanas, conducir un Lamboghini, hacer drift en la nieve con un BMW y, por supuesto, rodar en el circuito de entrenamiento de Kenan, su padre.
Además, lo vemos normalmente rodar entre Toprak o los hermanos Oncu, aunque esta vez lo que ha terminado haciendo es volar de manera literal gracias a un pequeño empujoncito del “tío” Toprak. Y es que el que es el novato más esperado de MotoGP, y que siempre ha mostrado el lado más duro de la escuela Sofuoglu en pista, comparte protagonismo con el pequeño Zayn.
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Para ponernos en posición, Toprak va por fuera y Zayn se intenta meter por dentro en una curva de derechas que, por lo que parece en el vídeo, es bastante abierta y le sigue luego una de izquierdas que obliga a ser fluido y a no forzar la trayectoria. Así que podemos decir que el adelantamiento va muy en la línea de la familia Sofuoglu, de esos en los que hay que tener fe.
Toprak se da cuenta de que Zayn está ahí y, de hecho, cuando ve que el toque va a ser inminente levanta la moto, cierra la rodilla y, probablemente, suplica para que no se toquen… porque todos sabemos qué pasa si un manillar toca una rodilla en curva y más si a los mandos de la moto hay un renacuajo de seis años.
Lección para Zayn Sofuoglu: mejor no tocarse con alguien más grande que tú…
Y si no lo sabías con ver el vídeo es suficiente. Un toque que entre dos adultos puede acabar con ambos en el suelo o con un apoyo y unas risas, en el caso de producirse entre un adulto y un niño como es Zayn Sofuoglu tiene todas las de acabar con el más pequeño de los dos saliendo disparado.
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Por suerte, todo quedó en un susto y un aviso a Zayn de que la vida no es tan espectacular y despampanante como parece en sus vídeos de Instagram. No es la primera vez ni será la última que el hijo de Kenan prueba la dureza del asfalto algo que, por cierto, no se toma muy bien. Pero lo que sí está claro es que la escuela turca pule sus diamantes a base de estopa. Así luego, cuando llegan al mundial apartando al resto de pilotos, ya vienen con la lección aprendida.

