El GP de Francia supondrá un desafío extra para Yamaha, que este fin de semana no contará con seis de sus ingenieros en Le Mans, incluido el jefe de proyecto Takahiro Sumi. El motivo son las restricciones de seguridad por el COVID-19 y es que no de ellos ha dado positivo por PCR y el resto han tenido que ser puestos en cuarentena siguiendo los protocolos sanitarios.
Los seis técnicos japoneses se realizaron las pruebas el lunes antes de salir de Andorra y el martes se notificó el positivo. Aunque los otros cinco integrantes del equipo dieron negativo, han tenido que ser puestos en cuarentena. Un día más tarde se repitieron los PCR y los resultados fueron exactamente los mismos, motivo por el cual se confirmó la ausencia de todos ellos.

El motivo por el cual todos ellos se han visto afectados por la situación a pesar de ser negativos es por seguridad al tener un estrecho contacto entre todos ellos. De la misma manera, el único contagiado se encuentra en perfectas condiciones y sin haber mostrado por el momento ningún síntoma de la enfermedad. Con esta situación Yamaha ya ha puesto en marcha un plan alternativo por el cual llegarán nuevos miembros de la marca nipona al circuito. Pero a la vez Sumi y el resto de miembros afectados estarán en comunicación continua con el box mediante el sistema de comunicación que ya habían puesto en marcha para poder estar en contacto de manera remota, un sistema que está bastante implantado en la F1 donde algunos de los ingenieros se encuentran en los camiones y otros incluso en la fábrica.
La próxima semana tiene lugar el primero de los dos Grandes Premios que se disputarán en MotorLand Aragón y, por el momento, es duda que puedan acudir a la prueba.



