El conocido preparador holandés Ten Kate ha sorprendido al mundo con esta ingeniosa YZF-R6 Crossplane. Una montura con la que no solamente han buscado mejorar el tacto y las prestaciones del modelo original; también demostrar que este podría seguir plenamente vigente, de haber sido Yamaha la que hubiera implementado un rediseño técnico de su motor siguiendo la filosofía implementada en la portentosa R1.
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Yamaha YZF-R6 Crossplane: Una virguería técnica de casi 60.000 euros
El equipo de Ten Kate Racing tenía muy claro, desde el primer momento, lo que buscaban dando vida a esta YZF-R6 Crossplane: “No se trata de una simple mejora que se instala fácilmente, sino de una verdadera obra maestra de la ingeniería, creada para aquel que exige algo extraordinario”. Se les ha olvidado puntualizar que ese “aquel” debe tener al menos 49.900 euros + IVA en su cuenta. De lo contrario, no podrá exigir nada.
Puntualizado el asunto del precio, es indiscutible el exhaustivo trabajo desarrollado en el propulsor de esta YZF-R6 Crossplane. Con el objetivo de crear una configuración de cigüeñal plano diseñada específicamente para aplicaciones de competición, desde Ten Kate Racing se realizó inicialmente un exhaustivo análisis del cigüeñal montado en la Yamaha R1 y su eje de equilibrado. Para ello, “el conjunto se escaneó completamente en 3D y se convirtió en un modelo CAD de alta precisión”, tal y como afirman desde el departamento de desarrollo.

Tras esta simulación se pudo evaluar de manera conveniente si la arquitectura técnica de la R1 podría servir de guía para el diseño del sistema Crossplane en la R6. Indudablemente, la adopción de este elemento trajo consigo el estudio, desarrollo y fabricación de varios árboles de levas de prueba con los que lograr el funcionamiento más eficiente posible. Estos fueron testados a lo largo del tiempo en diferentes motores, llevando a cabo diversas pruebas en condiciones reales de conducción.
Uno de los aspectos primordiales a tratar era poder reducir al mínimo las vibraciones producidas por la adición del Crossplane al motor de la R6. En este punto se analizaron de manera minuciosa los datos extraídos al comparar la mecánica original de la R1 con la de esta YZF-R6 Crossplane, mediante extensas mediciones de vibración. Sobre este asunto explican los responsables del proyecto:

“Dado que la Yamaha YZF-R6 no cuenta con un eje de equilibrado, se integraron contrapesos de tungsteno en el diseño del cigüeñal crossplane para minimizar las vibraciones adicionales. Este enfoque permitió a Ten Kate Racing Products conservar el carácter distintivo del cigüeñal, manteniendo las cargas mecánicas dentro de límites aceptables”.
Concluyen: “Durante las pruebas en banco de potencia y en pista, se realizaron mediciones de vibración adicionales tanto en el motor como en varios puntos del chasis. Este enfoque integral permitió optimizar el conjunto y lograr el equilibrio óptimo entre rendimiento, suavidad mecánica y sensaciones para el piloto en un chasis de competición”.

En su configuración actual, la YZF-R6 Crossplane ofrece un rendimiento comparable al de una YZF-R6 convencional, con una potencia final de 128 CV, 65 Nm de par máximo a 14.200 rpm y un régimen de giro máximo situado en las 15.800 vueltas. Sin embargo, sus creadores no buscaron nunca mejorar las prestaciones en sí del motor.
El enfoque se centró deliberadamente en la experiencia de conducción gracias a contar con el sonido distintivo y característico que nos ofrece este conocido sistema Crossplane. De igual forma, también se logra una mejor respuesta del acelerador y la forma en que se transmite el par a la rueda trasera. Unas cualidades que para los creadores de esta YZF-R6 Crossplane juegan “un papel crucial en la confianza y el control del piloto, especialmente en condiciones de competición”.




