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Suzuki Katana GSX1000S RCM-500 by AC Sanctuary

Cuando el Restomod se convierte en cultura nacional

Fotos: AC Sanctuary
Fotos: AC Sanctuary
Sí hablamos de motos emblemáticas de Suzuki, la Katana GSX1100S de comienzos de los ochenta es posiblemente una de las que con más derecho ostentan este honor dentro del seno de la marca nipona. Ahora bien, si un ejemplar de esta mítica deportiva cae en manos del preparador nipón AC Sanctuary, el resultado se convierte en todo un referente a nivel mundial, haciendo uso de esa cultura nacional por el restomod que los japoneses viven de una manera tan especial.

La cultura del restomod es una actividad en auge que, para consuelo de algunos, se encarga de mantener vivas a algunas leyendas del pasado del mundo de las dos ruedas. Si esta ingeniosa técnica la aplican desde AC Sanctuary, taller especialista en preparaciones con sede en Tokio, y la elegida para ello es una Katana GSX1000S, el resultado podría ser igual de bueno, pero dudamos sinceramente que alguien pudiera superarlo. Solo con grabar en nuestras retinas esa primera imagen de esta Suzuki Katana GSX1000S RCM-500, basta para confirmar lo que decimos.

La historia de esta preparación, la cual hemos conocido por los compañeros de Pipe Burn, tiene como protagonistas a una GSX1000S Katana de 1981 y a su feliz propietario desde hace muchos años, residente en Las Vegas y con ganas de hacer algo muy especial con ella. Es por ello que recurre a los servicios de AC Sanctuary y además les hace saber que quiere ser parte del proyecto, aportando algunas ideas que tiene en mente de como podría ser el diseño final.

Katana GSX1000S RCM-500

Según Hiroyuki Nakamura, propietario de AC Sanctuary: “El modelo base es una GSX1000S Katana que el Sr. Díaz (el cliente) solía tener cuando era joven. Fuimos a EE. UU., recibimos la carrocería en RCM USA Inc. en Los Ángeles, la desarmamos localmente y enviamos solo las piezas necesarias a Japón para la producción”. A partir de aquí comienza el laborioso trabajo que lleva hasta la consecución de esta increíble preparación y que sin duda merece estar dentro del selecto club RCM (Real Complete Machine), de AC Sanctuary.

Para ello se empezó reforzando el chasis original en la zona del cabezal de la dirección, además de incorporar tanto un nuevo basculante como modificar por completo el subchasis trasero. ¿Sabéis de qué moto procede toda la parte posterior? Efectivamente, de una Yamaha YZF R1. Además, se trabajó arduamente en la parte ciclo, empleando para la suspensión un equipo completo suministrado por Öhlins, donde podemos encontrarnos una horquilla invertida delantera, sendos amortiguadores laterales con botella de regulación independiente más un amortiguador de dirección.

Katana GSX1000S RCM-500

Por otro lado, está la frenada donde podemos observar que los italianos de Brembo son plenos protagonistas destacando, además de los discos sobredimensionados, las pinzas GP4RX. El kit al completo queda anclado en sendas llantas OZ Racing de 17” calzadas con neumáticos Pirelli Diablo en medidas 120/70 y 180/55, delante y detrás respectivamente. También es digno de mención el trabajo llevado a cabo en la mayor parte de las piezas que componen la carrocería, como por ejemplo el depósito de combustible fabricado de manera artesanal.

Otro aspecto que no pasa desapercibido es el uso de fibra de carbono en muchas de sus piezas. Desde el guardabarros, delantero y trasero, las tapas laterales y cubiertas del radiador o la quilla inferior, todas ellas están elaboradas en el exótico material. De igual forma dispone de algunas modificaciones mecánicas donde destaca el kit de incremento de cilindrada, pasando de los 1.074 cc originales del modelo hasta los 1.135 cc actuales. Para ello se incrementó el diámetro hasta los 74 mm, manteniendo inalterada la carrera.

Katana GSX1000S RCM-500 en detalle

Una nueva batería de carburadores Mikuni TMR de 40 mm, sistema electrónico Watani SP2, enfriador de aceite de mayores dimensiones o un sistema de escape Nitro, fabricado en titanio y con sendas salidas laterales, también forman parte de esta increíble preparación. La guinda del pastel la pone el esquema de color “hibrido” mezclando el color plata con acabados en fibra de carbono, obra de YF Design, y el cuadro de instrumento dual Stack, analógico-digital, junto a la placa especial donde queda grabado el nombre de esta obra de arte rodante.

Dicen que soñar es gratis, aunque ya sabemos todos que para tener una moto como esta Suzuki Katana GSX1000S RCM-500, fabricada por los magos de AC Sanctuary, lo primero que se necesita es “pasta gansa”. Después hace falta tener gusto por las cosas bien hechas y si de excelencia en la fabricación hablamos, los japoneses son referencia a nivel mundial en este aspecto.

Jorge R. Guerrero
Jorge R. Guerrero
Jorge Rubio es redactor del motor desde hace 10 años, abordando contenidos de actualidad y temas clave del sector. Su objetivo, con más de 25 años de experiencia en el mundo de las dos ruedas, es ofrecer información clara, ordenada y útil, ayudando al lector a mantenerse al día y a comprender mejor el segmento de la moto en todas sus vertientes. Amante de todo aquello que huela a “Old School”, disfruta cada segundo sabiéndose un Petrolhead empedernido.

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