Gracias a los Motardos, unos pantalones de lluvia con botín incorporado, ya no es necesario adaptar tu vestuario de diario al hecho de desplazarte en moto.
Un poco de historia «made in Spain»
Al Sr. Paco Barceló se le ocurrió un día que no tenía que sacrificar sus zapatos de vestir o su traje por el simple hecho de querer usar a diario su moto. Tras recorrer infructuosamente los comercios especializados, se puso manos a la obra para diseñar la prenda que le permitiese ponerse cualquier vestimenta.
Si en las historias de emprendedores norteamericanos todo suele empezar entre dos amigos en el garage de una casa tipo “Los Simpson”, la historia de los Motardos comienza a fraguarse alrededor de una mesa camilla, la ilusión y los bocetos de un hijo y el saber hacer de una madre armada con su máquina de coser y el apollo de Ignacio, hermano de Paco. Han pasado varios años, la idea original se ha ido limando y hoy los hermanos Barceló dirigen Motardtex SL, la empresa española que diseña y comercializa los Motardos.
¿Otro pantalón de agua más? pues sí pero no
Los materiales no son nada nuevos: nylon y PVC, pero ésto es como todo, depende del ingenio con que se empleen los materiales se puede crear algo radicalmente distinto a lo que habitualmente vemos en productos de su categoría.
El acabado es más que correcto y se notan los años de rodadura del producto, afinando detalles desde el primer diseño hasta llegar a la versión actual donde nos encontramos un producto que cumple sobradamente lo que promete: no cala, abriga y es cómodo de poner y de quitar, ¡ahí es nada! Los puntos críticos de costuras y velcros se encuentran por su cara interior termosellados por una superficie plástica.
En esta foto apreciamos los termosellados de la parte que une el botín al pantalón.
Ante todo, comodidad y practicidad
La comodidad y seguridad suelen viajar en direcciones opuestas, y los Motardos se centran en buscar la facilidad y rapidez de postura, por lo que carecen de protecciones. Instalarles por ejemplo unas rodilleras complicaría ponérselos y ayudaría a arrugar más nuestros pantalones de peatón: Si buscas seguridad ante todo mejor ponte unos pantalones tradicionales de cordura y unas buenas botas racing, aunque según de qué trabajes es posible que a tu jefe no le termine de gustar la idea.
El acabado de las cremalleras está especialmente cuidado con termosellados que nos darán bastante libertad a la hora de quitarnos la prenda mojada, sin afectar a nuestro vestuario, ya que nos permite el desmontaje lateral de cremalleras, que van desde la cintura hasta la terminación del botín, lo que nos facilitará aislar las partes mojadas del interior estanco de la prenda y por lo tanto preservar la ropa.
Detalle del termosellado de cremalleras.
La adaptabilidad de la prenda nos ha sorprendido bastante. Hemos utilizado una talla XL se ha adaptado sin problemas a distintos usuarios de medidas dispares. En cuanto a los velcros permiten ajustar perfectamente el botín y nos dará un margen suficiente para adaptarlo a distintas tallas, de ahí que solo comercialicen tres medidas.
La anchura y longitud de los velcros es más que suficiente para regular la prenda.
Si nos fijamos en la foto las cremalleras permiten recogerse con facilidad dada la disposición de los velcros.
Quizá es en la primera puesta es donde más complicaciones vamos a encontrar, ya que las regulaciones iniciales son algo engorrosas, es más nuestra recomendación es que alguién os ayude en ello, pero una vez ajustada la prenda a nuestra talla podemos olvidarnos del asunto. El botín está especialmente reforzado en la puntera donde alojaremos el calzado y en la parte destinada al cambio de marchas, buen detalle y práctico. La parte trasera del mismo es una goma que pasará por debajo del talón, con el acabado que podemos apreciar y donde nos permitirá pasar las terminaciones de las cremalleras para que no queden sueltas.
Como se puede apreciar la puntera del zapato es la parte que más protegida se encuentra.
El producto se envía presentado en una funda riñonera, bastante útil para guardar y preservar. Las instrucciones están impresas en la funda y dentro encontraremos de nuevo las instrucciones en distintos idiomas.
La prenda entra bien en la funda y disponemos de una correa con cierre, que además permite ajustarla en caso de utilizarla como riñonera.
En cuanto a la protección a inclemencias meteorológicas en su versión Cold viene con unos forros ligeros de Thinsulate™ alojados en la parte delantera donde más directamente sufriremos el frío y son fácilmente desmontables, dejándolo en su versión Basic más acorde con temperatura moderadas.
El grosor y tamaño del forro, así como la disposición del mismo no incrementan el grosor de la prenda de cara al usuario.
¡Al agua patos!
Que sí Mariano, que ya hemos captado que son cómodos de usar – estarás pensando – pero ¿Calan o no calan? ¿Al final te acabas mojando el zapato igual que siempre o qué? para salir de dudas, y como nunca llueve a gusto del probador de impermeables, hemos realizado una prueba lo más parecida posible a las circunstancias del peregrinaje normal de cualquier usuario de moto, simulando salpicaduras tanto laterales como frontales y como podéis apreciar con un suelo bastante mojado.
La ropa sólo se salpica si nos quitamos el Motardo a lo loco, quedando como se puede apreciar el vestuario de trabajo.
La apertura lateral evitará que al quitarnos la prenda se moje nuestro vestuario.
Conclusiones.
Es una prenda cómoda para usar en días que amenazan lluvia y llegar con la ropa integra y sin excesivas arrugas.
Se agradecería algún elemento reflectante para mejorar nuestra visibilidad en los momentos de oscuridad.
Quizá se debería dar una vuelta más al cierre del botín por su parte baja, que vemos puede ser el único punto delicado. Aunque por otro lado reconocemos que no hemos tenido problema alguno con un suelo como el que se aprecia en el vídeo.
El forro térmico es práctico y sus dimensiones nos permitirán almacenarlo en cualquier hueco de la moto.
En resumen, desde nuestro punto de vista es la prenda que no debe faltar en el ajuar del motero de diario, que es fiel a sus dos ruedas independientemente del estado del tiempo. Puedes adquirir tus Motardos en dos versiones: la Cold por 80€ o la Basic por 65€.



