En los últimos años, Oberdan Bezzi nos ha ofrecido montones de diseños virtuales en forma de rénder que, al igual que esta Moto Guzzi F45 Monza, levantan verdaderas pasiones entre los aficionados. Y no es para menos teniendo en cuenta las estilizadas líneas que suelen lucir fruto del afinado talento del conocido diseñador italiano.
Sin embargo, en esta ocasión, el nuevo diseño de Bezzi ha servido también para abrir un melón en relación con la actual gama de Moto Guzzi y las carencias de esta de algún modelo de baja-media cilindrada similar con los que contaba antaño.
Actualmente la marca de Mandello del Lario dispone de cuatro modelos, divididos a su vez en diferentes versiones. De entre todos ellos, la opción más asequible es la conocida gama V7, equipada con un propulsor bicilíndrico en V transversal de 90° de 893 cc.

La F45 Monza, una interesante opción como gama de acceso
Es aquí donde entra en escena este precioso diseño de Bezzi al que ha bautizado bajo las siglas F45 Monza, en honor al modelo que Moto Guzzi comercializó en los 80 bajo el mismo nombre, la V50 Monza. Entonces, la marca italiana buscó desarrollar una deportiva ligera con la que poder competir contra la feroz competencia japonesa. Para ello equipó el modelo con un motor bicilíndrico en V a 90° de 490 cm³, refrigerado por aire y alimentado por carburadores Dell ‘Orto de 28 mm.
Con apenas 160 kilos en seco, aquella V50 Monza lograba catapultarse hasta los 170 km/h gracias a contar con una potencia máxima de 47 CV a 7.500 rpm. Además, disponía de una parte ciclo equipada o un chasis tubular de acero, así como un par de discos de freno delanteros que, junto al disco posterior, empleaban un novedoso sistema de frenada combinada.

Como remate a esta interesante combinación técnica, la marca italiana dotó a su V50 Monza de una estética deportiva conforme los cánones de diseño de la época, donde destacaba su carenado delantero integrado, semimanillares deportivos y una silueta estrecha y alargada a partes iguales. Partiendo precisamente de este planteamiento, Bezzi replica el concepto del modelo ochentero de Moto Guzzi en su F45 Monza, adaptando el diseño de esta última a las exigencias actuales.
Manteniendo esa estampa compacta y aplanada, que nos recuerda a otro de sus diseños de la marca transalpina, la Moto Guzzi V100 Le Mans Classic, Obi apuesta por integrar el conocido motor bicilíndrico en paralelo que actualmente emplea Aprilia para impulsar su “gama 457”.
Recordemos que este viene refrigerado por líquido, con doble distribución por árbol de levas y cuatro válvulas por cilindro, siendo capaz de desarrollar una potencia de 47 CV, curiosamente la misma cifra que declaraba en su día la V50.

Pero más allá de lo que ofreciera un modelo así, en materia técnica o prestacional, está el hecho de que podría ser el inicio de una nueva gama de motocicletas con las que Moto Guzzi entraría de lleno en el competido segmento A2 de baja-media cilindrada.
Probablemente, más de un seguidor de la marca estará ya imaginando como sería eso de volver a tener la posibilidad de disfrutar una montura basada en aquel concepto ochentero, que tanto explotó la firma italiana en aquella época.