Hace aproximadamente medio siglo que Honda dio a conocer sus llantas Comstar para moto por primera vez. Estas fueron desarrolladas con la vista puesta en la competición aunque posteriormente la marca terminaría usándolas en muchas de sus modelos de calle. Como aspectos principales que las caracterizaban estaba el hecho de poder montar neumáticos sin cámara pero también ofrecer una reducción significativa de “la masa no suspendida”.
Por aquella época era típico el uso de llantas de tipo radial, aunque estas precisaban de mantenimiento al tener que tensar sus radios de manera habitual. También cabía la posibilidad de montar llantas de fundición de aluminio que, a pesar de ofrecer un alto nivel de resistencia y un mantenimiento nulo para su buen funcionamiento, estaban claramente lastradas por un alto peso final.

Llantas Comstar: De la alta competición a las motos de calle
El nombre Comstar nace de la contracción de las palabras Composite y Star, tal y como cuentan nuestros amigos de Ride-HI. La primera hace referencia al uso de varios elementos o compuestos para su fabricación. La segunda, Star (estrella), era la manera elegida por Honda para denominar el diseño de sus nuevas llantas con forma de estrella de tres o cinco radios, generalmente.
La marca japonesa estrenaría sus primeras llantas Comstar en la RCB1000 con la que compitieron (y vencieron) en el Campeonato Europeo de Resistencia de Motociclismo FIM de 1976. Los buenos resultados ofrecidos aquella temporada fueron casi una revelación para Honda que, a partir de 1977, empezó a desarrollar diferentes modelos destinados a equipar algunos de sus modelos de calle.

En este ámbito sería al CB750 Four II la primera de las monturas en serie de la firma nipona en disfrutar de las ventajas de las llantas Comstar. Si bien inicialmente estas quedaban compuestas por un aro de aluminio y radios de acero “cosidos” a este y su buje central mediante tornillería, muy pronto todos los elementos pasarían a estar fabricados íntegramente en aluminio.
Posteriormente, otros modelos distintivos de Honda incorporarían equipos de llantas Comstar durante los años de su comercialización: GL500 de 1977, CB750F desde 1979, CB400T, CX500, CB900F y CB1100R están entre ellas. En nuestro mercado disfrutamos de las icónicas Hurricane de primera generación equipada con aquel llamativo modelo de triple radio doble.

Más tarde, la marca montaría llantas Comstar en su fallida NR500 de cuatro tiempos y posteriormente haría lo propio en las primeras generaciones de NS500 y NSR500 de dos tiempos hasta 1985. A lo largo de todo este tiempo Honda desarrollo diferentes modelos y diseños dentro de la gama de producto de Comstar.
Entre los más destacables podemos mencionar las “NS Comstar”, “Omote Comstar”, “Ura Comstar” o “Boomerang Comstar”, estas últimas estrenadas en la CBX400F de 1981, aunque más tarde llegarían a otros modelos como la VT250F, lanzada en 1982. Finalmente, Honda, con la llegada de los nuevos modelos de llantas en fundición de aluminio de una sola pieza, decide abandonar el diseño Comstar.

Modelos como la VF750C V45 Magna fueron de los primeros en empezar este implementar este cambio en materia técnica y dinámica, aunque en apenas unos meses llegaría a buena parte de la gama de la marca japonesa. Hoy son una parte más de la historia de la firma nipona y representan un escalón más de la evolución contante al que siempre está sometido el sector de las dos ruedas.
