Una Kawasaki ZZR600 no es precisamente la base más sencilla para crear una cafe racer si lo que buscas es desnudarla por completo. Sin embargo, sí es una buena elección cuando pretendes darle un aspecto completamente nuevo en el que el carenado completamente en aluminio es uno de sus principales atractivos.
Tras desmontarla por completo, Putu Ajus (nos ha recordado a un nombre de Asterix) eliminó también el depósito de combustible y el subchasis donde le soldó uno nuevo fabricado completamente en tubos de acero inoxidable.
El depósito de combustible se adaptó al airbox original con chapa de aluminio de 3 mm que se fue moldeando desde cero, al igual que el carenado que tal y como nos cuenta los compañeros de Return of the Cafe Racers, tiene una bonita historia ya que está basado en el casco de un Samurai.
En un primer momento, el diseño responde a las necesidades de temperatura reinantes en Bali, donde no se puede restringir la circulación del aire para poder refrigerar correctamente el motor de la ZZR600. La inspiración en el casco viene del frontal abierto sobre el que se abren dos pequeños orificios para los ojos, donde ahora están sendas tiras de luces LED y por encima, una cresta que simula el filo de una katana.
Lo cierto es que en vista lateral a nosotros también nos ha traído un recuerdo desde Japón, pero en este caso a los Bozosoku ya que el carenado cuenta con una inclinación muy pronunciada, como en las míticas motocicletas de las bandas niponas.
Como las carreteras de Bali no permiten explorar las prestaciones de grandes deportivas, el motor se ha dejado con la potencia de origen ya que es más que suficiente. Únicamente se le ha añadido un nuevo escape en acero inoxidable muy fino y con doble salida bajo el colín.
Eso sí, a nivel de parte ciclo hay notables cambios. Horquilla invertida, pinzas Nissin radiales y basculante, todo ello donado de una Kawasaki ZX6-R, para que todo quede en casa.









