En los últimos tiempos, el fabricante de coches chino BYD se está dejando ver más que nunca por España. Ees uno de los mayores fabricantes de coches eléctricos chinos y su expansión va todavía más lejos, pasando también al mundo de las dos ruedas con Nerva, y más recientemente en África. Para ello está colaborando con la startup Ampersand.
Esta unión es una manera muy diferente de entrar en el mercado por parte de BYD, ya que no ha optado por fabricar directamente sus motos sino por una alianza estratégica, la cual le permita asentarse en el continente africano y más concretamente en Ruanda y Kenia.
Precisamente en estos dos países la moto tiene un gran peso en la movilidad, como sucede en otros países asiáticos por una cuestión práctica. La economía no es la mejor, sin lugar a dudas, y como sucedió en España durante los años 50 y 60, la moto es una manera mucho más económica de desplazarse que el coche.
Si a esto le sumamos que los moto-taxi están muy instaurados para llevar a gente de un lado a otro, el mercado de la moto es mucho más importante de lo que pudiera parecer a simple vista.

Además y en los últimos tiempos, con el aumento del coste de los combustibles, la opción eléctrica se está estableciendo. Es algo que hemos visto en Cuba por unas razones, en India por otras, pero que está siendo una realidad en economías en las que cada céntimo cuenta.
La asociación entre ambas compañías prevé fabricar 40.000 motos para el mercado africano
Por eso, la unión entre Ampersand y BYD va mucho más lejos de un pequeño acuerdo, ya que están estableciendo las bases de un futuro que puede ser muy prolífico para ambas empresas. De hecho, a nivel de producción, Ampersand tiene previsto poder producir 40.000 motos eléctricas con baterías de BYD hasta finales de 2026.
Puede que comparado con las grandes ventas que se hacen en otros países asiáticos suene a poca cantidad de motos en dos años y medio, pero lo cierto es que no está nada mal para una población que entre ambos países no llega a los 70 millones de habitantes.

