El concepto Scrambler nace en los años 50 en EEUU y, como es habitual, se trataba de mejorar las motos de serie para hacerlas más potentes, ligeras y, también, para ganar las carreras off road del Desierto de Mojave. Viendo esta demanda del mercado Triumph lanzó en 1956 su TR6. Era la primera “Street Scrambler” que hacía una marca importante y, desde su aparición, gracias a su bicilíndrico en paralelo con orientación off road desbancó a las scrambler monocilíndricas.
En 1963, el famoso actor americano Steve McQueen alcanzó el estrellato protagonizando una de las escenas más memorables del cine bélico en la película La Gran Evasión con una Triumph TR6 Trophy.
Desde 2006, en la gama Classics de Triumph encontramos la Scrambler, una reinterpretación moderna de aquella TR6. Sobre ella conocemos las excelentes creaciones de miembros de la propia fábrica, como la TFC2-SCR que lució en el pasado Salón EICMA de Milán o la TRAMONTANA, realizada por hermanos López Córdoba, ingenieros españoles de desarrollo de parte ciclo y pruebas de Triumph.
Os presentamos algunos ejemplos interesantes con base Triumph Scrambler:
Bondini
Tomando como base una Triumph TR6C del año ’67, Harvey Bond de las que se utilizaban en las carreras del desierto californiano, ha preparado una moto inspirada en las antiguas unidades de carreras del desierto californiano, pero adaptada a nuestros días.
Harvey entendió que Mr. Martini era el único preparador capaz de mantener el alma de la moto sin dejar de armarla hasta los dientes. El preparador italiano suministró algunos de los componentes, como el subchasis, que sólo había que soldarlo en su lugar, los escapes Zard 2 en 1, suspensiones Öhlins y un nuevo manillar.
La moto también incorpora un basculante de aluminio y un motor potenciado hasta 904 cc con el kit de carburación Keihin FCR y filtros K&N.
Catalina
Robert Jordan acudió a Richard Pollock de Mule Motorcycles para convertir su Triumph Scrambler 2007 en una auténtica y personalizada moto clásica preparada para el off road en los ’60. Una moto que conmemora con su nombre la carrera off road de los ’50 que tenía lugar en la Isla de Santa Catalina en la costa suroeste de California.
El preparador californiano se puso manos a la obra para replicar la Triumph 650 Desert Sled incluyendo un guardabarros de aleación, una réplica de un asiento Bates de competición sobre un subchasis recortado, un manillar plano con barra central CZ y un nuevo depósito mucho más estrecho que el de serie, fabricado por Racetec en Oxnard (California). Para rematar el aspecto retro original de la moto se le instalaron frenos de tambor y escapes cortos envolviendo al motor.
The Rumbler
Esta Triumph Scrambler fue preparada por LSL y JvB para participar en las Rumble Races de la edición 2014 de Tridays.
Para intentar ganar estas carreras LSL preparó la Scrambler con suspensiones Öhlins más altas, tijas nuevas que modifican el ángulo de lanzamiento y la geometría de dirección, neumáticos Pirelli, un completo sistema de frenos Magura Supermoto con anclaje radial y pinzas de cuatro pistones, etc. Por su parte JvB se encargó de la parte estética trabajando en el faro, guardabarros, paneles laterales, escape Arrow de competición y asiento.
Los propios preparadores de “The Rumbler” han hecho una versión más económica de este modelo para producirla a pequeña escala, a un precio de 15.000 € y la ha llamado Dirty Deeds.
Scraton
El concesionario oficial Maquina Motors ha creado una versión especial de la Scrambler para su dueño Toni, un parisino afincado en Barcelona. La nostalgia de los 6 Días de Enduro ISDT de los ’60 le ha llevado a encargar este preparación.
La base de trabajo es una Scrambler 2013 con suspensiones Öhlins, equipo de frenos Beringer con pinza delantera de 6 pistones, escape racing Zard bajo, desarrollo acortado, subchasis recortado, guardabarros metálicos, asiento, manillar de motocross, admisión retocada, sistema eléctrico minimizado, luces diferentes, retrovisor izquierdo en el manillar, mini-display como instrumentación y pintura negro mate.








