Hay heridas abiertas que parecen no poder cerrarse nunca. O eso es al menos la impresión que tenemos al conocer las quejas manifestadas por parte de los descendientes directos de la marca alemana Simson, y el actual partido político alemán Alternative für Deutschland (Alternativa para Alemania), conocido comúnmente como AfD, considerado por muchos como un partido de “extrema derecha” según su ideario político.
Groso modo “los descendientes de la familia judía Simson, que ahora residen en Estados Unidos, rechazan la apropiación de la marca de ciclomotores por parte de AfD”, tal y como informan los compañeros de Motorrad Online. Actualmente el AfD hace uso de ciclomotores Simson en algunos de sus eventos electorales al punto de que Björn Höcke, presidente del estado federado de Turingia, se desplaza en ellos cuando se encuentra en plena campaña.
Historia general de Simson
Los inicios de la historia de Simson y todo lo que vino después se emplaza al año 1740. Sin embargo, si nos ceñimos a su actividad relacionada con el sector de las dos ruedas bajo el nombre de VEB Fahrzeug- und Jagdwaffenwerk Simson Suhl (Fábrica de Vehículos y Armas de Caza Simson de Suhl), no es hasta 1964 cuando la compañía arranca la fabricación de su primer modelo, la KR51.
Tras la Primera Guerra Mundial, Simson se centró en la fabricación de coches de lujo, manteniéndose además como único proveedor de armas al gobierno alemán. Aquellos fueron años de bonanza para la marca que le permitieron atravesar la Gran Depresión de 1929 sin demasiadas complicaciones. Una situación que no gustó demasiado a otras empresas locales que criticaban con fuerza esta situación.
Con el auge del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, estos aprovecharon la coyuntura para “para atacar y difamar a los directores generales judíos de la empresa”. Este hecho dio como resultado la expropiación de la empresa por parte de los Nazis, y la posterior huida de los dos hermanos fundadores de la marca.
El enfrentamiento dialéctico entre la familia y el AfD
En la actualidad el AfD ha propuesto en varios parlamentos estatales de Alemania Oriental, la protección de Simson como patrimonio cultural inmaterial considerándola un símbolo de libertad, independencia e individualidad. Este hecho no ha gustado nada a los familiares de los fundadores de la marca. De hecho han declarado abiertamente que consideran “cualquier asociación con la AfD repulsiva y un insulto a nuestro nombre”.
No hace falta decir que para los afectados, el AfD no es más que la representación del nazismo en pleno siglo XXI. Indudablemente los interpelados se defienden antes acusaciones de tal magnitud, calificando la posición de la familia judía fundadora Simson de “extraña” y en la que muestran una clara “histeria colectiva”.
En conclusión estamos ante un callejón sin salida ya que ambas posturas son claramente irreconciliables y ponen de manifiesto, una vez más, como la política puede desvirtuar casi cualquier cosa, incluso la historia de una marca tan emblemática como lo es la alemana. No sabemos si el asunto ira más allá del cruce de declaraciones recientes, aunque tenemos serias dudas de que la familia pueda tomar acciones legales contra el AfD.


