En Rusia hay un taller llamado Balamutti y cuyo propietario, Vitaliy Selyukov, huye de los convencionalismos. En cierta medida nos recuerda a alguna de las preparaciones de Icon, alejadas de lo normal e incluso con algún punto antirracional que rozan la estética post-apocalíptica. Neytiri es su última creación, una Ducati 996 diferente a lo que se suele estilar.
Partamos de la base de que Vitaliy se encontró con una Ducati 996 a la que le faltaban varias partes importantes, entre ellas el motor. Otro diría: «y por qué no la restauró y dejó original». Pues en ocasiones no es posible. o por dinero o por la imposibilidad de encontrar piezas que usar. Canibalizar una moto para hacer otra nunca nos ha parecido demasiado ético. Y como esta moto vista en Pipeburn nos ha llamado poderosamente la atención, os la traemos.

Descartando conseguir un motor original, en Balamutti decidieron que no era mala idea utilizar el mejor motor de aire moderno fabricado por Ducati, es decir, el de la Hypermotard 1100 (95 CV). Una vez colocado en su lugar, no se quiso destrozar la dinámica de la Ducati 996 y por ello se mantuvo toda la parte ciclo. Desde la horquilla invertida Öhlins al amortiguador trasero o el basculante monobrazo, por encima del que destaca un escape SC Project.
Solamente se ha hecho una consideración, y claramente nos la encontramos en el freno delantero. El doble disco de freno Brembo está ahora colocado en el lado derecho de la moto. No hemos podido verlo claramente en las fotos, pero según dicen se han colocado las dos pinzas juntas, cada una mordiendo un disco con el fin de no perder capacidad de frenado.

El carenado parece haber mantenido hasta cierto punto la orginalidad. Está tuerta y no tiene espejos, pero la parte frontal sigue en su sitio. No así el colín que ha trasmutado a una especie de recuerdo de las formas angulosas de la KTM RC8, con un subchasis muy corto y un asiento que termina en un colín en forma de Z.
Respecto a la pintura, no nos podemos pronunciar pues son gustos muy personales. Lo que a uno le puede parecer una aberración, a otro lo enamora desde el minuto uno. Es arriesgada y llamativa, asimétrica, combinando el azul, el morado y el naranja. Una bandera del Sol Naciente en la derecha es lo más llamativo junto a dibujos geométricos de triángulos intercalados.
Arriesgado como poco. Podéis seguir sus diseños en el Instagram de Balamutti.



