Hace solamente una semana, el Diario Oficial de Francia publicaba un decreto aprobado por el Gobierno de Francia en el que la Inspección Técnica de Motocicletas pasaba a ser obligatoria en nuestro país vecino a partir del 1 de enero de 2023. Así pues, tras años de intensos tira y afloja de la administración francesa con la Unión Europea, Francia pondría en marcha un sistema similar al que contamos en España.
La primera inspección sería a los cuatro años y, posteriormente, cada dos. Las motos de colección tendrían periodos de cinco en cinco años. Para poner en marcha el plan todas las motos anteriores a 2016 tendrían que pasar la ITV en 2023. Las matriculadas entre el 2016 y 2020 deberían hacer lo propio en 2024 y a partir de ese momento cualquier moto al cumplir los cuatro años tendría que pasarla.
El sector de la moto en Francia estaba en contra de estas medidas, como hemos podido ver en diferentes ocasiones y parece que ese enfrentamiento, al menos, da una posibilidad a nuestros vecinos. Ha sido el propio Presidente de la República de Francia quien ha puesto en pausa el procedimiento aprobado.

Esto no significa que se haya cancelado la puesta en marcha, sino que ahora se abrirá un espacio de diálogo entre todas las partes implicadas. Al fin y al cabo, se supone que la implantación se lleva a cabo para velar por el buen estado y, por ende, por la seguridad de los usuarios no sólo de las motos sino de la vía pública.
Habrá que esperar aun para ver a qué punto lleva este nuevo escenario para los usuarios de la moto en Francia y si este paréntesis antes de empezar las conversaciones a la vuelta del verano influye en el calendario. A quien no influirá de ninguna manera es a los países, como España, que tienen su sistema implantado y que no variará independientemente de lo que se decida en el Palacio del Elíseo.






