Y hablando de películas, aunque no os lo creáis, los antecedentes de esta KTM 690 Duke también tienen su origen en el séptimo arte. Para ser exactos fue utilizada durante el rodaje de la sexta entrega de la saga Fast and Furious para realizar algunos planos. Una vez acabada la película, regresó al cuartel general de Mattighofen donde la encontró Nico Rothe.
Empezó haciendo una transformación relativamente sencilla, en la que ya recibió su nombre de Dark Duke y que fue presentada en la página de Facebook de HKR-Racing. Pero durante el invierno, cuando el cerebro no está ocupado subido en una moto, tiene más tiempo para pensar y entonces se le ocurrió hacer con ella algo más bestia.
Aunque la moto no presenta el aspecto Scrambler cuando circula por la calle, si permite esta transformación tan impactante de una forma muy sencilla. Para empezar, la pintura es muy importante con el fin de conseguir ese aspecto rudo y capaz de resistir (o que ya ha resistido) un ataque nuclear. Combina un manillar y un subchasis negro con un chasis y protectores de caída en color gris Husaberg.
Por supuesto y como no podía ser de otra forma, cuenta con varias piezas de competición como un sistema completo de escape Akrapovič o el kit de transmisión idéntico al usado en la European Junior Cup pero con un recubrimiento en polvo. El asiento está hecho específicamente para el modelo.
Aunque no lo vemos en las fotos, la aleta delantera en carbono que se usa cuando la moto circula por la calle proviene de una RC8R. Las llantas son las usadas en el modelo 2014, más ligeras y además se utilizan muchas piezas de carbono provenientes del catálogo de Power Parts del fabricante austriaco como las tapas del radiador, el colín trasero con el que se ha eliminado el portamatrículas y la luz de origen, el cubre cadenas, el protector del piñón y la tapas de la inyección.
Para su conversión a Dark Duke Scrambler, tal y como se aprecia en las fotos, se recurre a unas llantas provenientes de una KTM SMC 690. Con estos dos detalles y todo el trabajo anterior, las formas de la moto cambian completamente a un aspecto mucho más rudo. Podría decirse que es, prácticamente imparable.








