En los últimos tiempos, Honda ha experimentado las dos caras del mundo empresarial dentro del sector automotriz mundial: de un lado, sigue siendo el referente comercial del mundo de las dos ruedas, mientras que su división automovilística se ha visto lastrada por la toma de algunas decisiones corporativas que han terminado en un auténtico fiasco comercial. Todas ellas relacionadas con el desarrollo y evolución de varios modelos de automóviles eléctricos.
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“Honda sigue siendo Honda”… en el sector de las dos ruedas
No es ninguna novedad que Honda siga arrasando dentro del sector de las dos ruedas a nivel empresarial. En los últimos tiempos se ha convertido en la marca de referencia para el resto de fabricantes mundiales. Y eso es mucho decir, a tenor de las cifras de ventas declaradas por la competencia china e india, en plena efervescencia comercial.
Buena parte de la culpa del éxito de Honda en términos de ventas, la tiene su poderosa presencia en los principales mercados asiáticos. Es por ello que en los últimos tiempos ha anunciado la apertura de una nueva línea en una de las plantas de HMSI, aunque ya trabaja en ampliar aún más la capacidad de producción en otras fábricas del país. La intención es pasar de los 6,25 millones de unidades fabricadas en la actualidad a aproximadamente 8 millones de unidades para 2028.

En su último informe de cuentas, la marca japonesa ratifica la tónica general que viene mostrando en los últimos años. Según detallan los compañeros de Investing, que han tenido acceso al documento: “El negocio de motocicletas emergió como el mejor segmento de la compañía, con Honda alcanzando ventas récord de 16,44 millones de unidades, un beneficio operativo de 546,5 mil millones de yenes y un impresionante margen operativo del 18,6%. Este fuerte rendimiento fue impulsado principalmente por las robustas ventas en los mercados asiáticos”.
Esto contrasta con las pérdidas presentadas por la compañía después de verse afectada por diversos “efectos de divisas extranjeras (-267,1 mil millones de yenes), gastos únicos relacionados con vehículos eléctricos (-289,8 mil millones de yenes), aumento en gastos de I+D (-111,0 mil millones de yenes) e impactos arancelarios”.

Tras su exposición a este escenario económico, desde Honda ya han planteado una batería de medidas con las que poder enfrentarse a los nuevos desafíos que plantea el sector del automóvil, teniendo muy claro cuáles son sus objetivos en el de las dos ruedas: seguir dominando la escena internacional.