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Elyo by Chilly Racing o cosas que se pueden hacer con una Honda Dominator

Fotos: Chilly Racing
Si amigos, es una Honda Dominator, o mejor dicho era, por que ahora se trata de una original café racer y se llama Elyo. Carlos Avendaño de Chilly Racing, ex piloto de quads y reconocido preparador, es el orgulloso creador de tan singular moto.

Carlos Avendaño es uno de los pioneros en España en lo que a competición de quads se refiere. Es tres veces campeón de España de Quads y también ha participado en el Dakar tanto de piloto y como de asistencia. Ahora en su taller Chilly Racing se encarga de la preparación de quads siendo uno de los más reconocidos del panaroma nacional.

El pasado año formó parte del equipo de Can Am en el Dakar, dentro del staff técnico, y este año será el encargado de hacer la preparación de ocho vehículos de esta misma marca. Fruto de su experiencia en preparaciones, el madrileño ha buscado nuevos horizontes y, entre quad y quad, se ha lanzado a la preparación de su primera cafe racer: Elyo, nacida a partir de una Honda Dominator 650 del ’92.

La verdad es que nadie podría saber de qué modelo proviene sino es por el motor, que junto con el chasis son de los pocos componentes que quedan de la moto original. Tanto la horquilla como las tijas pertenecen a una Yamaha 426, pero se ha recortado 15 milímetros para bajar la parte delantera de la moto. El disco delantero es de una KTM de supermotard.

El subchasis se ha modificado por completo, se ha utilizado un asiento de fabricación artesanal y doble tapizado (para acoplar el dorsal y tapar la batería), que es uno de los responsables de la estética cafe racer que exhibe. El guardabarros trasero es de una Suzuki Bandit solo que modificado y con unos soportes hechos también para la ocasión. Los neumáticos mixtos de gran balón (de 130/70-18’‘ delante y 180/70-14’‘ detrás) son otro de los rasgos más personales de Elyo.

El resto de componentes componen un “mix” de lo más particular: depósito de gasolina de una Yamaha SR, faro y relojes de una Virago, escapes de una Honda CRF450 con colectores artesanales…

El resultado es una café racer diferente con ciertos rasgos de scrambler, una todoterreno al fin y al cabo. Por último felicitar a Carlos y animarle a que siga exprimiento su creatividad.

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