La veteranía es un grado, toda la experiencia acumulada en las doce ediciones precedentes (sumando todos los escenarios donde se ha celebrado) da pie en esta última entrega de la BMW Riders a un evento muy bien organizado, una lista de actividades interminable y un gran ambiente donde caben los gustos de todo tipo de moteros. Básicamente se convierte una estación de esquí en un gran parque temático entorno a la fábrica de la hélice.
De entrada el evento es gratuito y no es exclusivo para usuarios de BMW. De este modo se consigue estar abierto a todo el que se quiera pasar por allí y echar un ojo a lo que se cuece. Hay mucha gente que hace noche porque viajan desde multitud de sitios de España (y de Europa), pero con este formato también los hay que vienen a pasar el día: San Sebastián, Pamplona, Zaragoza, Lleida… no es que estén a tiro de piedra pero sí que están a tiro de ruta con los amigos el sábado.
Desgraciadamente el tiempo no acompañó y la lluvia estuvo presente durante el fin de semana, pero el buen ambiente no se resintió y salvo la actuación de Narcís Roca que hubo que suspender el sábado por la tarde todo se desarrolló como era de esperar pese a la presencia de la lluvia.

Comenzamos el sábado con las propuestas de rutas de los turoperadores: Hispania Tours, Travel Bike e IMTBike, son a mi gusto la actividad de cabecera de este encuentro. Están muy bien planteadas y son bastante cortas, así que puedes disfrutar de una gran ruta por el pirineo y estar de vuelta en la concentración a la hora de comer. Seis eran las posibles rutas, nosotros nos fuimos rumbo a Lourdes, pero estoy seguro que cualquiera nos hubiera gustado.
Una vez aparqué la moto me fui enchufado hacia la sección de preparaciones. La verdad es que todas ellas eran imponentes, la mayoría con la R100RS como base aunque también se podía disfrutar de más versiones de la gama r con el bóxer de BMW como elemento común. Llamaban especial atención tres preparaciones sobre la NineT a las que no les faltaba de nada incluyendo horquillas Öhlins “pata negra” que hacía que su precio se disparara, aunque si me lo pudiera permitir pagaría cada uno de los euros de su precio. Luego y en el extremo opuesto estaban las preparaciones de Garaje79, con un diseño cafe racer que no consigo sacar de mi cabeza y un precio muy contenido para tener una moto tan exclusiva, que no hay otra igual en el mundo.
En general, el mundillo de las preparaciones en España se va extendiendo y ya no es tan exclusivo como hace poco tiempo. En Formigal había una gran representación: Russell Mecanica, Nomade Cycles, Garaje79, Café Racer Spirit, Adrenaline Machine, Retro Moto o Max Boxer entre otros. Espero que alguno de estos talleres pase pronto por nuestra nueva sección “Custom&Cafe”.
Era hora de comer y nada mejor que pasarse por la sección Chef Riders donde, este año y como novedad, colocaron Food Trucks. Cada uno de ellos con una ambientación especial, acorde con el tipo de comida que ofrecían. Bien de precio y te lo podías llevar, en mi caso corriendo porque era el turno del MotorDrome y había que estar en primera fila.
Imaginaros un barril de cuatro metros de diámetro con una altura de otros cuatro abierto en la parte superior por donde te asomas para ver a unos tipos subidos a unos acróbatas sobre unas Indian antiguas haciendo auténticas diabluras y dando vueltas… ¡paralelos al suelo como posesos! Es simplemente espectacular, se colocan de lado, de pie, ojos cerrados, sin pies… y son capaces que quitar al público un billete de 5 Euros en marcha. Todo esto con el sonido que produce la moto rodando por la madera que parece que el barril se va a romper en cualquier momento. Difícil de describir y sin duda uno de las actividades con más éxito de esta edición, novedad de este año en los Motorrad Days.
Aún con la adrenalina a tope bajas al bar a tomar algo antes de coger sitio en la carpa social para asistir a las ponencias de la tarde. Ya me había perdido la de Juan Poncar hablando del Dakar, estaba en plena ruta por el pirineo francés, y no estaba dispuesto a perderme las de Miquel Silvestre y Charlie Sinewan. Hay veces que este evento me recordaba a un festival de música, no puedes estar en todos los escenarios a la vez por bien que te planifiques las jornadas.
El domingo la lluvia nos dejó un poco más de cancha y pudimos ver show de Stunt de Narcis Roca, que nunca deja de sorprendente. También dar una vuelta por todo el stand de pruebas de motos, digno de mención el número de unidades disponibles de cada uno de los modelos BMW. Tampoco nos olvidemos que lo que le interesa a BMW es vender motos, pero el modo que te dejan probarlas con salidas orquestadas por un monitor y la posibilidad de probar varios modelos en una misma mañana está muy bien resuelto. También mencionar el simulador de conducción con unas gafas virtuales, la zona de competición de DR Racing y todas las carpas dedicadas a accesorios de motos como Touratech o relacionas con el mundo de la moto como Rusticae. Posibilidades no te faltaban.
Mil y una opciones donde, por más que te planifiques, algo te vas a perder aunque disfrutas con todo lo que participas. Espero que la edición del año que viene nos de una tregua con la lluvia, ya estoy pensando en la siguiente ruta y en que novedad se sacan de la manga la gente de BMW para 2016.
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