El cambio de categoría de Jack Miller es, probablemente, uno de los más arriesgados que se han llevado a cabo en los últimos años. Tras dos temporadas en el Mundial de Moto3, el australiano ha mostrado en 2014 sus dotes sobre la KTM del Team Ajo y eso, sumado a su pasaporte, le ha abierto las puertas de MotoGP sin tener que pasar por Moto2.
Si para cualquier piloto el dar el salto desde la categoría intermedia a MotoGP es un proceso duro, aún más debe serlo cambiar las livianas y poco potentes Moto3 por los
Por ello tanto su equipo, el LCR, como la propia HRC, con quien Miller tiene contrato de tres años, han decidido poner todo de su parte para que el subcampeón de Moto3 haga el mayor número de kilómetros posibles esta pretemporada. Teniendo en cuenta que Europa el invierno está llegando, se han decidido a viajar hasta Malasia para seguir avanzando, durante tres días, en el aprendizaje antes de que llegue el obligado descanso invernal que impide, por reglamento, los entrenamientos sobre las motos de GP de los pilotos oficiales.
Miller sigue trabajando para adaptarse a su RC213V-RS, la “Open” que pilotará en 2015, aunque no ha estado sólo en los test, ya que el nuevo piloto probador de HRC, Hiroshi Ahoyama le acompaña realizando pruebas a los nuevos prototipos.




