De Inventor a campeón, David Oliver ha hecho historia convirtiéndose en el primer campeón de trial eléctrico de la historia de España. La particular historia de este triunfador, pasa primero por crear su moto hasta conquistar lo más alto del podio del primer campeonato de Trial eléctrica en los 50 años de historia que tiene el campeonato nacional de Trial.
El pasado fin de semana se convertía en campeón en Pobladura de las Regueras, consiguiendo de tres carreras, tres victorias con una moto de trial creada por sí mismo: “cuando uno va a una competición así no espera ganar y menos con un prototipo que me he hecho yo. No sabes cómo van a ir las cosas por la fiabilidad que te pueda dar la moto pero estoy contento” comenta Oliver.
Su idea principal era competir en la categoría TR3 pero tras acabar ingeniería eléctrica en la Universidad de Castellón en el MotoStudent, le entró el gusanillo de crear una moto eléctrica para Trial. Con el tercer puesto conseguido con la moto creada en el proyecto de MotoStudent, consiguió la base para su moto ganadora: “Fuimos en 2017 a Lourdes a ver el Mundial de Trial. Cogimos ideas, vimos las motos… ahí fue cuando empecé más en serio con todo el proceso. Me centré en intentar simplificar las cosas al máximo” aclara. De momento, comenta que su moto tiene un motor con más fuerza que potencia. Mientras que el resto de motos rivales no tienen caja de cambios y embrague, David eligió crear la suya con ellos lo que dentro del campeonato ha sido una ventaja como reconoce él mismo.
Con la creación de una nueva categoría eléctrica dentro del marco del campeonato nacional, David Oliver escribe su nombre en letras doradas en la historia del motociclismo nacional. Un título que no esperaba cuando comenzó esta aventura: “Afronté el proyecto de hacerme la moto eléctrica a finales del año pasado con el objetivo de competir en el Mundial(…). Aunque la idea en un principio era hacerlo con la eléctrica pero en las categorías TR4 o TR3 aproveché para hacerlo en E-Trial.”
Con una afición de arreglar cosas y desmontar aparatos electrónicos desde pequeño, David ve su pasión por las dos ruedas y por la ingeniería eléctrica unida en un campeonato de tres pruebas con cuatro participantes, donde él se ha impuesto en cada una de ellas. Una categoría que “podría darle un aire fresco al Campeonato y ayudar a las marcas a que sigan evolucionando sus prototipos eléctricos” como comenta.
Con el título de e-Trial en su vitrina, David Oliver no para. Su próximo objetivo centrarse en el Mundial: “ahora nos centramos en el Mundial, en verano a descansar y desconectar y luego veremos pero seguro que el parón no es muy largo (ríe)” termina el nuevo campeón de e-Trial.






