La moto plegable Icoma Tatamel, a la que en su momento bauticemos como “la Motocompo del siglo XXI”, ya es una realidad. La marca acaba de oficializar su lanzamiento al mercado con un precio oficial de 498.000 yenes japoneses, unos 2.758 euros al cambio actual. Un modelo obra del joven diseñador japonés Takamitsu Ikoma que destaca principalmente por sus compactas medidas, una vez está plegada.
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Icoma Tatamel 2026 en detalle
Han pasado varios años desde que arrancara este proyecto en torno a la movilidad ciudadana y las nuevas tecnologías dentro del segmento E.V. Entonces la marca ya nos ponía en la órbita de lo que buscaba con su novedosa minimoto enchufable y nos ofrecía algunos de los datos más relevantes relacionados con sus cotas finales. Estos se han mantenido prácticamente inalterados en la versión final del modelo.
De este modo, la Icoma Tatamel ocupa 1.230 mm de largo, 650 mm de ancho y 1.000 mm de altura, incluyendo el retrovisor. Como vemos, una minimoto que nada tiene que envidiar a la Motocompo de los años 80. Pero plegada sus cifras son aún más impresionantes: 690 mm de largo, 260 mm de ancho y 690 mm de altura, con un peso final de solo 63 kilogramos.

Otros aspectos a tener en cuenta son por ejemplo que emplea un equipo de suspensiones muy similar al de cualquier moto convencional, con una horquilla invertida delante y un monoamortiguador central anclado al eje trasero. Las llantas de aleación son de 10 y 6,5 pulgadas, delante y detrás respectivamente, y a ellas se adhiere un sistema de frenado con un tambor delantero y un disco posterior.
La parte mecánica viene comandada por un motor eléctrico con 600 W de potencia nominal y un pico que puede llegar hasta los 2.000 W. Con todo, la Tatamel alcanza los 45 km/h y está preparada para cargar con un peso máximo de hasta 100 kilogramos. Su batería de fosfato de hierro y litio (51,2 V) tiene una capacidad de 12 Ah, pudiendo ofrecernos hasta 30 kilómetros de autonomía por cada recarga completa.

Como curiosidad del modelo tenemos los decorados que podemos personalizar en sus paneles laterales desmontables. También es reseñable, entre el equipamiento de serie, el puerto de alimentación USB y la llave de tarjeta NFC. Además, la marca aclara: “Se pueden añadir funciones adicionales para que sea útil como fuente de energía portátil para la prevención de desastres en situaciones de emergencia.”
Concluyen: “el panel lateral se puede usar para señalización digital y el panel solar para la generación de energía privada.” A todo ello se le suma el hecho de que la Icoma Tatamel se fabrica íntegramente en Japón de una manera casi artesanal. Ello mismos explican: “todas las piezas, que se procesan y fabrican mediante impresoras 3D y mecanizado, se fabrican en nuestras propias instalaciones.”

Llegados a este punto, si alguno os habéis animado en haceros con una de estas para vuestros desplazamientos diarios dentro de las grandes urbes, os avisamos que por lo pronto la marca solo comercializará del modelo dentro de las fronteras japonesas.
Más información y detalles en la web oficial de Icoma.



