Publicidad
[the_ad_placement id="adsense-mega-2-mobile"]

Silvestre se adentra en Nepal en busca del Annapurna

Tras la pista de Iñaki Ochoa de Olza y Tolo Calafat, alpinistas españoles que se dejaron la vida intentado coronar el Annapurna, Silvestre se dirige hacia Phokara, en las inmediaciones del mítico monte nepalí.

Miquel Silvestre, ahora en solitario por Asia, ha recorrido la India de sur a norte en un viaje trepidante y lleno de sobresaltos. Tras despedirse de Alicia Sornosa, que viajaba rumbo a Australia, el escritor ha recorrido en tres intensos días los 1.700 kilómetros que separaban Madrás de Calcuta, sufriendo muy directamente las peculiares características del tráfico en India, país donde ningún conductor obedece las normas y la vía se ve invadida continuamente por animales y vehículos que circulan en cualquier sentido.

Miquel Silvestre con su moto en el Trópico de Cancer a su paso por Nepal

Miquel abandonó Calcuta en dirección norte, dejando atrás la línea del Trópico de Cáncer y cruzando la frontera de Nepal por el paso de Raxaul/Birangaj. Una vez en el pequeño país que comparte la cordillera del Himalaya con Tíbet, Silvestre ha puesto rumbo a Katmandú, donde espera encontrarse con una nueva compañera de viaje: su madre de setenta y cuatro años.

El desafío del Annapurna

Madre e hijo se dirigirán en pleno invierno hasta Phokara para hablar de los siguientes exploradores olvidados de la Ruta: los alpinistas españoles fallecidos en el intento de conquistar el Annapurna, Iñaki Ochoa de Olza y Tolo Calafat.

Iñaki Ochoa de Olza nació en Pamplona en 1967 y murió en Nepal en 2008 tras haber escalado quince “ochomiles”; Bartolomé «Tolo» Calafat nació en Palma de Mallorca en 1970 y perdió la vida persiguiendo la misma meta, conquistar el Annapurna, en 2010; contaba también con una larga experiencia montañera.

¿Qué lleva a los alpinistas a superar sus límites, a afrontar la congelación o el riesgo de una muerte terrible por edema pulmonar? El afán de exploración, el intentar llegar más lejos y por rutas diferentes. Por eso son para Miquel Silvestre exploradores del siglo XXI.

El macizo del Annapurna en la cordillera del Himalaya está constituido por seis picos principales; ninguno se encuentra entre los cinco más altos del mundo pero su ascensión es considerada la más peligrosa. La primera vez que se coronó fue en 1950 por los franceses Maurice Herzog y Louis Lachenal.

Relacionados

Lo último

Lo más leído