No es el primer monociclo eléctrico que hemos visto. Quizás el más conocido sea el de Ryno pero hay muchos otros e incluso la mayoría de las fábricas han experimentado con ellos en alguna ocasión incluso con motores a combustión.
El que podemos ver aquí ha sido desarrollado por el diseñador industrial argentino Ricardo Gutiérrez Bustos, pero parece salido directamente de la fábrica de KTM en Mattighofen. Propulsado por un motor eléctrico y dotado de un sistema de equilibrio similar al de otros monociclos similares o al Seagway, por ejemplo.
En el apartado artístico es quizás donde más llame la atención, no por la combinación de colores pero sí por el esmero en detalles muy representativos de la marca KTM como el chasis tubular, la forma del depósito o del guardabarros, el haber integrado el logo de la marca en el caballete central o en los estribos, etc.
¿Habrá versión offroad con ruedón de tacos?




