[the_ad_placement id="adsense-mega-2-mobile"]

¿Cuál es la potencia real de la Yamaha R7?

La R7 pasa por el banco de potencia
Fotos: Cycle World / Yamaha
Publicidad
La categoría de Supersport está viviendo su propia revolución con la llegada de motos como la Yamaha R7. Conocer sus prestaciones reales es algo que llama la atención.

En cuanto supimos que la Yamaha R7 volvía a la producción, entendimos que una nueva moto deportiva estaba en camino. Obviamente no esperábamos las prestaciones de la primera R7, pero hay que reconocer que la pequeña bicilíndrica nipona tiene un carácter deportivo al que no puede rechazar. De hecho, la nueva R7 es una máquina con la que poder rodar de una manera muy eficaz, tanto en carreteras de curvas como en circuitos, donde puede plantar cara a motos con mayor potencia.

De hecho, en cierta manera, es una especie de R3 vitaminada en el sentido de que sigue contando con una parte ciclo y una ligereza que permite a unas manos hábiles sacarle todo el partido y rodar realmente rápido. De serie y según las indicaciones de Yamaha, nos ofrece una nada despreciable cifra de 72 CV, lo que la coloca en un buen punto de partida.

Es cierto que no es tan radical como la Aprilia RS660, pero tiene una muy buenas características. Pero ¿cuál es la potencia real de la Yamaha R7? Eso mismo se han preguntado los colegas de CycleWorld y han decidido subirla al banco de pruebas para ver qué cifra arroja.

Como hemos visto con otros modelos, cuando se suben a un banco de pruebas lo normal es que la cifra final arroje menos potencia de lo que nos cuenta el fabricante. ¿El motivo? Pues que el fabricante ofrece la potencia al cigüeñal y el banco nos dice la que realmente llega a la rueda. Se estipula que en la transmisión desde el cigüeñal a la rueda se pierde habitualmente entre el 10 y el 15 por ciento, por lo que en el mejor de los casos deberíamos esperar en torno a los 65 cv.

Y aquí es donde llega la agradable sorpresa y es que alcanza los 66,2 CV, una cifra superior a la previsible inicialmente. Y no solo eso, es que la curva de la entrega de potencia es muy plana, manteniéndose bastante estable entre las 3.500 y las 7.500 RPM y alcanzando el par máximo a las 6.380. Por cierto, aunque el par máximo llega a esas vueltas y hemos dicho que unas 1.000 después empieza a decaer, la potencia máxima la entrega en las 8.610. A partir de ese punto y aunque se siga subiendo la moto de vueltas, no andará más.

Así que podemos decir que la R7 es una moto muy fácil de conducir y como buena bicilíndrica, muy útil para sacarle todo el partido en medios prácticamente. Lo que sí es seguro es que llevarla al corte no te va a hacer ir más rápido, sino todo lo contrario. Saber sacarle todo su partido a un bicilíndrico tiene su truco.

Lo último

Lo más leído