Colin Furze se describe así mismo como “El inventor residente en Internet que crea las mejores cosas que puedas imaginar” y no sin razón. Su nueva suspensión magnética para bicicleta es una buena muestra de ello. Es una de sus últimas genialidades, aunque a decir verdad no es una idea tan novedosa como pudiera parecer.
De hecho, otras personas ya han barajado la posibilidad de incorporar una suspensión magnética en una bicicleta. Este hombre nos demostraba años atrás como funcionaria un sistema de este tipo gracias a contar con imanes inversos. Ya sabéis si dos polos iguales se repelen, es precisamente poniendo a prueba esta ley física como se logra la eficiencia del invento en cuestión.
Suspensión magnética en una moto ¿Es viable?
Como podemos comprobar a lo largo de la duración del video de Furze este corta el cuadro de la bicicleta y en cada extremo de las nuevas secciones ancla los imanes. Repite el proceso posicionando otro imán justo en frente del primero, a una distancia calculada para que deje actuar de manera flexible el propio chasis de la bici.
De este modo, cuando pilla un bache vemos como la estructura de la bicicleta logra flexar sin que durante el movimiento los imanes lleguen a entrar en contacto. Es precisamente el hecho de que se repelen el que facilita este movimiento acompasado en ambos extremos del cuadro. En cualquier caso, aquí surgen algunas dudas, sobre todo relacionado con la rigidez del conjunto.
Tenemos que tener en cuenta que para diseñar esta suspensión magnética se ha diseccionado el cuadro de la bicicleta por varias de sus partes. Esto resta rigidez total, algo que sería bastante crítico cuando hablamos de una moto. Sin embargo, esta idea quizás sí podría ser aplicable en su eje posterior.
En lugar de los típicos amortiguadores (ya sean laterales o de tipo central), quizás se podría instalar un par de imanes realizando la misma función que Furze nos muestra en su video. Algo más complicado sería aplicar la idea al eje delantero, aunque probablemente no imposible.
De hecho, algunas marcas han desarrollado en las últimas décadas suspensiones alternativas a la convencional horquilla telescópica. Además, gracias a los últimos avances tecnológicos, incluido el de los sistemas electrónicos, este campo avanza a pasos agigantados hacia nuevos estándares de confort, calidad y seguridad en términos generales.
Cualquiera de los nuevos equipos de suspensiones podría regirse por el mismo principio técnico que emana de la suspensión magnética que Colin Furze nos presenta en su último invento. Tal y como el mismo afirma, más allá del funcionamiento en sí, tenemos otros factores clave a tener en cuenta, como por ejemplo el mantenimiento, prácticamente nulo, en un sistema basado en imanes.
Dicho todo esto, ¿Qué opináis de la suspensión magnética llevada al mundo de la moto?