Ha sido siete sesiones de trabajo, más de 4.000 kilómetros de carreteras y 287 motoristas los que han participado en el primer ciclo del plan Formació 3.0, desarrollado por iniciativa de Anesdor y el Servei Catalá de Transit. El escenario elegido han sido las carreteras de Barcelona, Gerona y Tarragona, que se caracterizan por su riesgo de siniestralidad y su alta concentración de motoristas durante los fines de semana.
Durante el programa de actividades los participantes han podido identificar y corregir sus errores y mejorar su técnica de la mano de monitores especializados, mediante la grabación y el visionado posterior de su propia conducción, complementada por las recomendaciones de los Mossos d ́Esquadra, que han colaborado en esta iniciativa.
Los errores más frecuentes que se han identificado han sido la velocidad poco adecuada al entorno, el trazado incorrecto de las curvas, el desconocimiento generalizado sobre la correcta técnica de frenado, o el mal aprovechamiento del espacio. Durante el programa se detectaron también deficiencias de mantenimiento, como neumáticos o pastillas de freno desgastados.
El Servei Catalá de Tránsit ha impulsado y financiado este programa destinado a reducir la siniestralidad motociclista, que en los últimos años no ha registrado los indicadores de reducción de la accidentalidad que se han dado en otras comunidades. La iniciativa se integra además en la estrategia Road Safet National Approach, impulsado por ACEM, la asociación de la industria de la moto en Europa.
José María Riaño, secretario General de Anesdor, ha celebrado “la acogida positiva de Formació 3.0. Gracias a este programa, cientos de motoristas han podido mejorar sus técnicas de conducción en un entorno atípico y, sin embargo, idóneo: el de las rutas que frecuentan durante los fines de semana”, e insiste en que “la formación avanzada para motoristas es una de las medidas para prevenir estos fallos en la conducción y una de las claves para reducir la siniestralidad de los vehículos ligeros”.




