Clásicas y neoclásicas, creaciones tanto custom como cafe racer, modelos actuales también y algunas motos que siempre despiertan el asombro o la nostalgia.
Ellos con chaquetas americanas, lo mismo lisas que al estilo Príncipe de Gales, e igualmente listadas con la pata de gallo. Los chalecos grises, las camisas blancas, y, por supuesto, como toque de distinción, la pajarita; aunque, a falta de ella, vale la corbata.
Ellas con la transparencia de la gasa, o del nylon, para vestirse de dama victoriana o de ladie decimonónica. Las botas de caña alta y hechura estrecha, con el remate de un tacón fino; la chaqueta de corte hípico, también, para desfilar por las calles de cada ciudad como amazonas sobre dos ruedas.

No faltaron los mostachos rizados al estilo Dalí o los estirados, como el de Hércules Poirot, todos postizos, que compartieron la multitudinaria marcha con la legión de hipsters que extendió sus barbas al sol de un domingo espléndido, mientras fluían por calles y avenidas montados sobre el sonido de sus megáfonos. También se dejaron ver en los escenarios de esta singular concentración los motoristas de rancia trayectoria y trasnochados inicios en la moto, que, en un día tan espacial, pasearon por su ciudad arropados por una masiva compañía.

Con esta edición 2019, los Distinguished Gentleman´s Ride alcanzan la media docena de una forma tan original, tan simpática y, desde luego, tan elegante como distinguida, de mostrarse solidario subidos a una moto. Este desfile simultáneo por todas las ciudades importantes del Planeta vuelve a presentar al colectivo motorista como uno de los más sensibles con la problemática de sus semejantes, y desde luego como uno de los más unidos y compactos de la sociedad.

Con el patrocinio de una firma como Triumph –no se puede ser más british-, los Distinguished Gentleman´s Ride han copado un nuevo éxito con más de 114.000 participantes en todo el mundo, desfilando por 650 ciudades de 110 países. En España fueron más de diez mil participantes, repartidos por 21 ciudades de nuestra geografía, para llevar a cabo una recaudación, que se sumará a la de todo el Planeta Motociclista, y que tendrá por destino los fondos de la fundación Movember, dedicada a paliar, en la medida de lo posible, una serie de enfermedades concretas que sufre el colectivo masculino.







